El ex jefe de operaciones de la agencia antidrogas de República Dominicana, Francisco Hiraldo, fue extraditado a Estados Unidos, donde enfrenta cargos por usar su función pública para proteger a narcotraficantes, informaron el sábado las autoridades.
Hiraldo, un contralmirante de la Marina retirado, es el primer oficial que ha ocupado puestos de importancia en la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y que es solicitado en extradición por un tribunal estadounidense.
El oficial fue entregado el viernes a miembros de la agencia antidrogas estadounidense (DEA, por su sigla en inglés) en el aeropuerto de Santo Domingo para su traslado a Nueva York, informó el sábado Roberto Lebrón, vocero de la DNCD.
El ex director de operaciones de la DNCD enfrenta en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York cuatro cargos por narcotráfico y por brindar protección durante al menos nueves años a narcotraficantes para el trasiego de cargamentos de drogas de Sudamérica a República Dominicana a fin de enviarlos a Estados Unidos.
Hiraldo, de 55 años, ha insistido en su inocencia y aceptó el 11 de marzo pasado ante la Suprema Corte dominicana su traslado voluntario a Estados Unidos para enfrentar las acusaciones.
Ramón Pina, abogado del militar jubilado, explicó en ese momento que permitir su extradición no significa que Hiraldo acepte ninguna culpabilidad.
Para que República Dominica extradite a alguno de sus ciudadanos, la Suprema Corte debe determinar en un juicio si existen pruebas de los vínculos del imputado con los cargos que se le acusan, a menos que el implicado acceda voluntariamente a su traslado.
Hiraldo fue arrestado el pasado 31 de octubre por solicitud de Estados Unidos y, aunque de forma original asumió un juicio para evitar su extradición, el 11 de marzo pasado aceptó su traslado voluntario.
El contralmirante jubilado estuvo activo en la Marina 30 años y ocupó durante 14 de ellos varias funciones directivas en la DNCD.
El procurador general, Francisco Domínguez, explicó recientemente que según el expediente contra Hiraldo, entre 2007 y 2008 el ex jefe de operaciones de la DNCD permitió el trasiego de al menos 25 cargamentos de drogas, por los que recibía 100,000 dólares como pago por cada alijo.
En al menos una ocasión, Hiraldo recibió droga, de forma presunta, como pago por permitir el trasiego de un cargamento de 700 kilogramos de cocaína en 2008.
Hiraldo también está acusado de proteger las actividades delictivas del ex capitán del ejército dominicano Quirino Ernesto Paulino, extraditado en 2005 a Estados Unidos por su vinculación con un cargamento de 1,387 kilogramos de cocaína.
De acuerdo con datos de la DNCD, unos 300 agentes de esa institución han sido procesados en los últimos tres años por su vinculación con el tráfico de drogas.