Ondeado en las calles y plasmado con emoticonos en internet, los sobres se han convertido en el nuevo símbolo de la indignación ciudadana en España que ha salpicado a la clase dirigente del país, la gota que ha colmado el vaso en una sociedad hundida por la crisis.
“Dimisión”, “Basta” y “Vergüenza de España” son algunos de las pancartas que se podían leer entre los manifestantes concentrados en las inmediaciones de la sede del Partido Popular en Madrid, escenario de protestas a lo largo de todo el día.
Las explicaciones ofrecidas al mediodía por el jefe de Gobierno, Mariano Rajoy, cuyo nombre aparece relacionado con el caso de corrupción, no fueron suficientes para calmar los ánimos y varios centenares de personas volvieron a concentrarse por la noche en la capital madrileña con cánticos como “Mariano Corleone” o “Sacar los sobres”.
“No me lo creo. Es igual de falsa que todas las declaraciones que han hecho antes. Es la hipocresía que nos quiere vender toda la clase política”, dijo Adriana Jaime, una traductora de 26 años.
“Tienen que dimitir y convocar elecciones ya”, exigía Teresa Bodí, cantante en paro de 30 años.
Dimisión: la palabra en boga de todos los manifestantes y también en internet. Una petición de la plataforma Change.org lanzada el pasado jueves para reclamar la dimisión de los dirigentes del PP había recogido hasta anoche más de 710,000 firmas.
Rajoy se defiende
Acechado por la crisis y el desempleo, al jefe del Gobierno español, Mariano Rajoy, le surge una preocupación inesperada: limpiar su imagen y calmar la indignación ciudadana después de verse señalado por un escándalo de corrupción.
“Yo ganaba más dinero en mi profesión que como político. No he venido a la política a ganar dinero, vine perdiendo dinero. Pero para mí el dinero no es lo más importante de esta vida”, se defendió, delante la dirección de su partido, tras dos días de silencio.
En uno de los momentos más críticos de su carrera, Rajoy rompió su mutismo para dar explicaciones sobre el escándalo que estalló cuando su nombre apareció, en una lista publicada por la prensa, entre presuntos beneficiados de pagos de “dinero negro”.
“Nunca, repito, nunca he recibido ni he repartido dinero negro ni en este partido ni en otra parte”, insistió Rajoy luciendo un grave rostro tras su barba gris y haciendo gala de la sobriedad que ha cultivado desde sus inicios en la política.