Narcotráfico se apodera de zonas remotas, estratégicas y con poco control policial

En al menos ocho departamentos se cultiva hojas de coca y se han desmantelado narcolaboratorios. Aunque las incautaciones van a la baja, Honduras y el resto de Centroamérica se consolidan como zonas productoras

  • Actualizado: 13 de mayo de 2026 a las 23:00
Narcotráfico se apodera de zonas remotas, estratégicas y con poco control policial

Tegucigalpa, Honduras.- Honduras es vista como una gran plataforma para experimentar con el narcotráfico por los grupos criminales, ya sea en tránsito, producción, almacenamiento y, cada vez más, el consumo.

Las características del territorio y la debilidad institucional son aprovechadas por las organizaciones del narcotráfico, que se han asentado con precisión en las regiones de difícil acceso, estratégicas y de poca presencia policial o militar.

El gran negocio ilegal de la producción de drogas sabe cómo y dónde moverse, aprovechan las montañas, los parques nacionales, los ríos, las costas, las selvas, las islas y hasta pequeñas y grandes ciudades. Se trata de un mundo criminal extenso en un territorio apetecible desde todos los puntos de vista.

La Unidad de Datos de EL HERALDO Plus analizó las diferentes operaciones desarrolladas contra el cultivo, tránsito, venta y consumo de estupefacientes por las autoridades para dimensionar el impacto del narcotráfico en Honduras.

Entre 2020 y 2025 se detecta un crecimiento acelerado de las plantaciones de las hojas de coca, que evidencian, según los expertos, que el territorio nacional es fértil para las organizaciones criminales en la producción de droga.

Datos de las Fuerzas Armadas (FF AA), proporcionados mediante la solicitud de información pública SOL-SDD-676-2026, evidencian que en un periodo de seis años (2020-2025) se identificaron un total de 217 plantaciones de hojas de coca.

No obstante, la cifra es mayor, al incluir los datos de 2026. Mario Rivera, portavoz de las FF AA, detalló que en lo que va del año han asegurado más de 25 plantaciones, con más de 400 mil arbustos de hoja de coca.

Los aseguramientos se han efectuado en regiones aisladas de los departamentos de Colón, Atlántida, Yoro, Olancho, El Paraíso y Santa Bárbara, aseguró el efectivo de la institución armada.

Las organizaciones de narcotráfico se han apoderado de territorios lejanos de Honduras.

Los registros de las autoridades indican que el selvático y costero municipio de Iriona, en Colón, se ha convertido en el principal centro de operaciones de estas organizaciones criminales.

La geografía de este municipio reúne condiciones propicias para el cultivo de hojas de coca, utilizadas como materia prima para la fabricación de cocaína. Según un análisis de EL HERALDO Plus, Iriona concentra el 30% de las plantaciones de coca desmanteladas en el país.

Limón, también en el departamento de Colón, registra una alta actividad: en los últimos años se detectaron 18 áreas de producción, equivalentes al 8% del total nacional.

Cocaleros

La producción de cocaína se concentra principalmente en La Masica, en Atlántida, con 22 plantaciones, siendo el segundo municipio con más reportes de esta naturaleza.

Después está el remoto y montañoso municipio de Patuca, situado en el sur de Olancho, con alrededor de 20 plantaciones. Figuran en el listado Olanchito, en Yoro, con la misma cantidad; y posteriormente Trojes, en el departamento oriental de El Paraíso.

Leandro Osorio, comisionado de policía retirado, consideró que este fenómeno es parte de la evolución de las estructuras del narcotráfico. Estas organizaciones se fortalecen con sucesos como la reciente muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en México y con influencia en Honduras.

Además, Osorio mencionó el bloqueo naval que Estados Unidos implementa en el Caribe, impidiendo el paso de narcolanchas provenientes de Venezuela y Colombia. Este bloqueo ha desencadenado alrededor de 53 ataques a embarcaciones que transportaban droga, resultando en la muerte de al menos 172 narcotraficantes, de acuerdo con cifras de las autoridades estadounidenses.

Estas circunstancias provocan que los narcotraficantes busquen otras alternativas, como tierras fértiles en países como Honduras, para reducir los costos de producción. Según Osorio, en la actualidad se ha incrementado el costo de la droga debido a que no hay un tránsito normal.

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"Esto provoca que estas estructuras criminales evolucionen, muten y se desplacen a estos países, con el objetivo de reducir costos y evadir las acciones de la Marina estadounidense en el tránsito hacia Estados Unidos", explicó.

Osorio afirmó que en Honduras se está produciendo cocaína, ya que la Policía ha desmantelado varios establecimientos que funcionaban como laboratorios de diferentes carteles.

De acuerdo con Rivera, portavoz de las FF AA, en lo que va del año se han destruido ocho instalaciones artesanales con precursores químicos, es decir, narcolaboratorios, donde se produce la fabricación de estupefacientes.

Las Fuerzas Armadas han desmantelado al menos ocho narcolaboratorios en Honduras este 2026.

Claudia Caballero, especialista del Centro Nacional Toxicológico (Centox), explicó que los laboratorios clandestinos dedicados a la producción de clorhidrato de cocaína requieren de grandes espacios para el cultivo de las plantas.

La experta afirmó que en Honduras se produce cocaína, juicio basado en la evidencia encontrada en narcotraficantes, principalmente en términos de infraestructura y sustancias químicas encontradas en estos lugares por los peritos forenses.

Según los datos de Defensa, 2024 fue el año con más plantaciones de hojas de coca desmanteladas, con un total de 81, seguido de 2025 con 51.

Por su parte, la Policía Nacional mantiene sus propios registros y afirma que, desde 2018 hasta 2025, han localizado y destruido más de 6.7 millones de arbustos de hojas de coca.

Departamentos donde se han apostado

Existen ocho departamentos en Honduras catalogados como 'cocaleros', es decir, se tiene evidencia de que se han destinado grandes extensiones de terreno para la siembra de plantas de coca y la posterior producción de clorhidrato de cocaína.

Estos departamentos incluyen Colón, Atlántida, Yoro, Cortés y Gracias a Dios, que conforman la costa norte del país y son lugares predilectos para las organizaciones criminales. Asimismo, Olancho y El Paraíso, en la zona centro oriente, y Santa Bárbara, en el occidente del país, también figuran en esta lista.

Óscar Balderas, periodista mexicano especializado en crimen organizado y narcotráfico, sostuvo que en la última década Centroamérica dejó de ser solo una zona de tránsito para los cárteles de droga.

La dinámica de conexión entre los grupos criminales de Sudamérica, principalmente de Bolivia, Perú y Colombia, que eran los productores de cocaína, con los criminales en México, con el objetivo de introducir la droga en Estados Unidos ha cambiado.

Los cárteles sudamericanos han comenzado a perder terreno en la producción y cada vez hay más condiciones favorables para la producción en Centroamérica.

Las organizaciones criminales han invertido en nuevas tecnologías, pues la cocaína que se cultivaba en los años 80 o 90 no se asemeja a la hoja de coca que se cultiva en la actualidad.

Las organizaciones del narcotráfico han mutado en sus operaciones.

Estos grupos delictivos han realizado inversiones en modificaciones genéticas para incrementar la resistencia y adaptabilidad a diferentes climas de la planta de coca.

En la actualidad, la semilla de la hoja de coca es bastante resistente, lo que ha permitido expandir las plantaciones a lugares donde antes era imposible. Además, buscan sitios con escasa población y sin presencia policial, o donde puedan sobornar fácilmente para operar sin ser molestados.

"Todas estas condiciones han generado que en este momento países como Honduras hayan crecido en la producción de cocaína", consideró el experto.

Bajaron las incautaciones

Las incautaciones de cocaína en Honduras también se han realizado en zonas que ahora se consideran productoras, especialmente en los departamentos insulares, fronterizos y con extensiones montañosas.

La Unidad de Datos de EL HERALDO Plus corroboró que los decomisos de este estupefaciente son más frecuentes en el Caribe, es decir, en el océano Atlántico, y una de las razones, según expertos, es que el 70% de las drogas que transitan Honduras lo hacen por vía marítima.

Los datos proporcionados por Defensa indican que entre 2024 y 2025, solo en la costa del mar Caribe, sin incluir departamentos, municipios o tierra firme, se decomisaron 16,664 kilos de cocaína.

La costa de mar Caribe abarca 700 kilómetros lineales, sin incluir las islas y cayos, entre Guatemala, Honduras y Nicaragua, espacio que las organizaciones delictivas utilizan para transportar droga en las llamadas "go fast" o lanchas rápidas.

Los decomisos de cocaína disminuyeron en los últimos años.

Para dimensionar el impacto, los datos muestran que entre 2018 y 2025, más de 6,549 kilogramos de coca fueron incautados en Roatán, Islas de la Bahía, siendo el primer municipio con el mayor reporte en lo que se refiere a vía marítima. El segundo municipio es Brus Laguna, Gracias a Dios, siempre en el Caribe.

Otras zonas costeras con alta actividad son Trujillo, Colón; Puerto Lempira, Gracias a Dios; e Iriona, Colón.

En tierra, se obtuvieron más resultados en las grandes ciudades, debido al microtráfico, destacando Distrito Central (3,106 kilos de cocaína) y San Pedro Sula (1,514 kilos).

Las cifras indican que entre 2018 y 2025 se decomisaron 73,908.5 kilogramos de cocaína, es decir, 73.9 toneladas, en 13 de los 18 departamentos de Honduras.

La región con mayor cantidad de droga decomisada es Gracias a Dios, con 27,567 kilogramos de coca, en segundo lugar está Islas de la Bahía con 15,362 y Colón, con 15,193, según los datos de Defensa.

Marihuana y crack

Los alucinógenos, como la marihuana y el crack, han acaparado un fuerte mercado a nivel local, principalmente en las ciudades con mayor población y actividad económica del país, como Tegucigalpa y San Pedro Sula.

A nivel nacional, la capital, en Francisco Morazán, concentra la mayor cantidad de marihuana decomisada, con más del 25.6% del total, que fueron 178,818 libras en un periodo de ocho años.

Aunque en Francisco Morazán también aparecen zonas como Támara, Valle de Ángeles, Tatumbla y Alubarén, con incidencia de importantes decomisos de droga.

Mientras tanto, San Pedro Sula, en Cortés, concentró el 14.6% de este tipo de hierba decomisada.

Los decomisos de este tipo de droga cubrieron 17 de los 18 departamentos del país, a excepción de Ocotepeque, en el occidente, ya que las autoridades reportaron cero incidencia.

Balderas explicó que un mayor decomiso de marihuana o de cocaína puede significar, por un lado, que las autoridades operan oportunamente o, que ante una debilidad institucional y un panorama de corrupción, los grupos delictivos están acelerando su producción, incrementando los aseguramientos.

Los reportes de la institución armada indican el decomiso de 85,180 piedras de crack entre 2018 y 2025.

Las cifras muestran una tendencia significativa al alza en los decomisos, y por ende en el consumo, de crack en el país, ya que en 2018 apenas fueron incautadas 9,692 piedras, pero en 2025 la cifra se duplicó a 21,226.

Las principales ciudades, Tegucigalpa y San Pedro Sula, destacan por los altos decomisos de marihuana.
Remezón en la Fuerza Naval y en la Comisión Interventora del INP

El periodista experto explicó que el crack es una variedad de la cocaína, correspondiente al residuo, lo que no se alcanza a empacar en más alta pureza, evidenciando que los grupos delictivos aprovechan cualquier desperdicio.

Según el informe de las autoridades militares, del 2018 al 2025, en promedio fueron detenidas 1,000 personas por año, sorprendidos realizando algún tipo de tráfico de drogas.

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