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Tegucigalpa, Honduras.- Las aeronaves encargadas de transportar droga desde Sudamérica y que realizaban escala en Honduras, antes de llegar a México y Estados Unidos, aparentemente desaparecieron del radar de las autoridades en el gobierno de Xiomara Castro.
A simple vista, los números oficiales parecen apuntar a que esta actividad delictiva se redujo vía aérea, pero fuentes antidrogas aclaran que, en realidad, los grupos del crimen organizado utilizaron sus influencias y contactos dentro de la administración para establecer rutas por terminales aéreas comerciales.
Así lo afirmaron fuentes de la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN) del Ministerio Público (MP) a la Unidad Investigativa de EL HERALDO Plus, quienes solicitaron el anonimato. “No desaparecieron las avionetas, los grupos criminales cambiaron de pista de aterrizaje”, reveló un funcionario.
Las pistas de aterrizaje ya no son los puntos clandestinos, que con frecuencia se estuvieron destruyendo antes de 2022. Se trata de las legalmente constituidas. Incluso, en aeropuertos internacionales hubo eventos de tráfico de drogas, expresó la fuente.
El agente antidrogas afirmó que su unidad no debía dejar registros de las incidencias que se presentaban en las terminales aéreas establecidas en Honduras, porque había vidas en riesgo. “Tardaríamos más en atrevernos a hacer un informe que a que nos mataran o, con suerte, que nos mandaran a la Mosquitia como castigo”.
Sin embargo, estos eventos han sido procesados por la Administración de Control de Drogas (DEA, siglas en inglés) de Estados Unidos, confió la fuente, en vista de que Honduras fue considerado un territorio de puertas abiertas y un mercado libre para las sustancias ilícitas. Las consecuencias son evidentes en los niveles de inseguridad en el país.
Por su parte, el exagente y exjefe de operaciones internacionales de la DEA, Mike Vigil, señaló que el territorio de Honduras siempre ha sido atractivo para el envío de aeronaves cargadas con estupefacientes, debido a que en el país existen más de 200 pistas clandestinas de aterrizaje.
Las organizaciones transnacionales del crimen organizado las utilizan para facilitar el aterrizaje de aeronaves procedentes no solo de Colombia, sino también de Venezuela, países que se mantienen entre los principales productores de droga.
Las Fuerzas Armadas (FF AA) son la institución encargada de garantizar el funcionamiento de los escudos aéreo, marítimo y terrestre; su principal misión es proteger el territorio nacional de organizaciones transnacionales que utilizan al país como puente para el tráfico de drogas.
Los datos proporcionados por la Secretaría de Defensa, a través de la solicitud de información pública SOL-SDD-676-2026, establecen que en 2021 las autoridades militares de Honduras lograron interceptar o decomisar un total de 15 aeronaves. La mayoría tenían como puntos de aterrizaje las zonas remotas del norte de Honduras.
Durante ese año, las aeronaves llegaron con cargamentos de droga a Iriona y Sico, Colón; Brus Laguna, Wampusirpe y Juan Francisco Bulnes, en Gracias a Dios; y hubo un incidente en Dulce Nombre de Culmí, en Olancho, indican los reportes.
En la administración Castro (2022-2026) hubo un giro drástico: misteriosamente, las aeronaves ilegales que volaban regularmente a Honduras desaparecieron de los radares que mantiene la Fuerza Aérea Hondureña (FAH), mismos que fueron comprados a Israel en la administración del expresidente Juan Orlando Hernández, pero presentaban fallas.
El exmandatario y exasesor presidencial José Manuel Zelaya Rosales, esposo de la expresidenta Castro, en declaraciones a medios de comunicación el 5 de agosto de 2022 aseveró de forma tajante que en Honduras no había combate al narcotráfico, porque los radares que dejó el expresidente Hernández no servían.
Los datos de Defensa evidencian que en 2022 la cifra de aeronaves interceptadas bajó a tres, frente a las 15 que se habían detectado en el mismo periodo del año anterior; es decir, la cifra bajó en un 80%.
El exmandatario y exasesor presidencial José Manuel Zelaya Rosales, esposo de la expresidenta Castro, en declaraciones a medios de comunicación el 5 de agosto de 2022, aseveró de forma tajante que en Honduras no había combate al narcotráfico, porque los radares que dejó el expresidente Hernández no servían.
Una de estas aeronaves cayó en San Esteban, Olancho, mientras que las otras dos se interceptaron en Iriona y Sico, Colón, mismas que fueron destruidas; es decir, no quedó evidencia del material transportado.
Para 2023, apenas se registraron dos aeronaves detectadas, nuevamente en Iriona y Sico. Para 2024 no hubo reportes de interceptación de aeronaves ilegales, hasta junio de 2025, cuando un jet ejecutivo cayó en Ahuas, Gracias a Dios, quedando destruido.
Para el experimentado exagente de la DEA, una de las zonas más importantes para los narcotraficantes en Honduras siempre ha sido la costa de La Mosquitia, Gracias a Dios.
Una fuente de la DLCN dijo a la Unidad Investigativa de EL HERALDO Plus que los bajos resultados demuestran que Honduras sigue siendo el epicentro de negocios del Cártel de Sinaloa de México y de Los Soles de Venezuela.
Vigil coincidió en que en Honduras hay presencia de los dos cárteles más poderosos del mundo, especialmente del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), que era liderado por Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", quien fue abatido el pasado 22 de febrero.
También está el cártel de Sinaloa, el más poderoso, a juzgar porque opera en seis de los siete continentes, y también tiene vínculos con grupos de Honduras, un punto más grande de tránsito de droga en Centroamérica.
Para la fuente, el negocio de la droga alcanzó niveles corporativos en la región, y Honduras no es la excepción. Varios cárteles han establecido alianzas, ya no son enemigos entre sí, y con ello infiltran instituciones gubernamentales en países productores o de tránsito de drogas.
El general en condición de retiro, Ramiro Muñoz, nombrado recientemente como director de la DLCN, advirtió que el crimen organizado ha logrado infiltrarse en distintas instituciones del Estado, lo que representa uno de los principales desafíos en la lucha contra el narcotráfico en Honduras.
Con su estilo directo, el general aseguró que estos funcionarios, que deberían combatir el narcotráfico, en algunos casos terminan colaborando con estructuras criminales, debilitando así los esfuerzos de las mismas autoridades.
La fuente de la Unidad Investigativa de EL HERALDO Plus señaló que los infiltrados en la administración anterior tenían el control en niveles estratégicos, en instituciones con poder de decisión. “Al crimen organizado, un gato sin poder y sin toma de decisión no les sirve de nada”, externó.
En las instituciones, cada uno de los peones cumple un rol estratégico en el negocio, menos el establecido en la ley.
Las autoridades manejan que el narcotráfico ha logrado tener informantes en la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas, la Dirección Nacional de Investigación e Inteligencia (DNII), la Seguridad Aeroportuaria, la Empresa Nacional Portuaria (ENP) y hasta la Agencia de Regulación Sanitaria (Arsa).
Gracias a eso es que se ha visto que las organizaciones criminales están incursionando en el tráfico de fentanilo y la proliferación de los cultivos de hojas de coca y laboratorios de procesamiento de al menos una etapa de la cocaína.
La fuente aseguró que la DEA no ha dejado de trabajar en Honduras, pero la corrupción imperante en la administración estatal anterior provocó que cambiaran la estrategia en los programas de lucha contra el narcotráfico. Por ejemplo, evitar compartir la información sensible satelital y de inteligencia por los riesgos de filtración.
La cooperación financiera y las capacitaciones para combatir la criminalidad también fueron reducidas, y más cuando se denunció el tratado de extradición (agosto de 2024), lo que provocó la pérdida de confianza de Estados Unidos al haber indicios de que funcionarios estuvieran involucrados en el negocio ilícito, expuso el entrevistado. Finalmente, la administración de Castro retrocedió de la medida.
Para Vigil, el juicio contra el expresidente Hernández en Estados Unidos, así como la lista de nombres que salieron a relucir, envió un mensaje a los funcionarios de Libre de que podrían sufrir la misma consecuencia. "Entonces, es cierto que la administración anterior fue muy corrupta", sentenció.
En el gobierno anterior, la Fiscalía también mantuvo una política de cero relaciones con las agencias antidrogas de Estados Unidos, por lo que se cortaron varios programas orientados al combate al narcotráfico por tierra, mar y aire, en especial los orientados a la erradicación de cultivos de hojas de coca.
Vigil es del criterio de que fue evidente que en la administración anterior había funcionarios ligados al tráfico de drogas, lo que quedó expuesto con el narcovideo del excongresista del partido Libertad y Refundación (Libre), Carlos Zelaya, cuando estaba reunido con “Los Cachiros”, con Ramón Matta Waldurraga y otros capos de la droga.
"Se mira muy claro en ese video, el sonido también es muy claro, donde Carlos Zelaya está ahí negociando sobornos y dice que la mitad la va a repartir, 'la mitad para el comandante'", expresó.
También hubo bastante corrupción en los órganos de justicia, como el MP y la Corte Suprema de Justicia (CSJ), señalaron las fuentes.
Durante los últimos años han tomado fuerza las organizaciones criminales de Olancho, muchos de sus líderes ligados a familias que estuvieron y están relacionadas con el poder político y de justicia, y hasta sus abogados los han vuelto importantes socios e inversionistas.
Fragmentos de documentos en poder del MP establecen que una de las organizaciones criminales investigadas en 2023 tenía un "laboratorio donde cocinaban la cocaína en las riberas del Río Patuca y luego la distribuían en Olancho y El Paraíso".
Esta situación coincide con los datos de las Fuerzas Armadas., donde se evidencia que las plantaciones de hojas de coca destruidas pasaron de 13 en 2021 a 51 al cierre de 2025; es decir, el crecimiento ha sido exponencial.
El exagente de la DEA consideró que desde hace varios años Honduras no solo es un país transitorio; ahora se están encontrando cultivos de coca, laboratorios artesanales para procesar pasta y la base de coca a cristal, es decir, en la fase final.