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Brasil dice que lo expuesto por Insulza en caso Paraguay no representa criterio de OEA

Pero Washington apoya al secretario general del organismo en cuanto a que Asunción debe continuar con pleno derecho en el organismo y solo debe supervisarse su democracia.

12.07.2012

El canciller brasileño, Antonio Patriota, defendió ayer ante el Senado de su país la suspensión de Paraguay de la Unasur y del Mercosur, y confirmó el ingreso de Venezuela para el 31 de julio, al tiempo que advirtió que la posición de la OEA no ha sido adoptada todavía.

“La suspensión de Paraguay del Mercosur y de la Unasur (...) mostró que la región no tolera desvíos que comprometan la plena vigencia de la democracia en el continente”, dijo Patriota, convocado por la comisión de Exteriores del Senado brasileño.

“Era necesario mandar una señal clara, no solo al gobierno de Paraguay, sino a todos los países de la región: la señal inequívoca de que en esta región no hay más espacio para aventuras antidemocráticas”, completó.

La Unión Suramericana de Naciones (Unasur, mecanismo político creado por los 12 países de la región) y el bloque comercial Mercosur (creado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) decidieron suspender a Paraguay por la destitución de la presidencia de Fernando Lugo, el 22 de junio luego de un juicio político sumario del Congreso.

Patriota subrayó que la decisión de los países sudamericanos fue unánime, que la destitución de Lugo fue “una ruptura del orden democrático” y que “Paraguay volverá a participar plenamente (del Mercosur y la Unasur) cuando se restaure la plena vigencia del orden democrático”.

El canciller también afirmó que no corresponden a una posición de la Organización de Estados Americanos (OEA) las declaraciones de su secretario general, José Miguel Insulza, quien el martes, tras una visita a Paraguay, rechazó que ese país sea suspendido de la organización continental. Un informe de esa visita a Paraguay será sometido a los países.

EE UU apoya a Insulza

Paraguay no debería ser suspendido de la Organización de Estados Americanos (OEA) a pesar de la destitución del presidente Fernando Lugo, declaró ayer la secretaria de Estado adjunta para América Latina, Roberta Jacobson.

La crisis provocada por la destitución de Lugo debe ser un motivo para unir a la región en lugar de dividirla, dijo Jacobson a periodistas, en el primer pronunciamiento explícito del gobierno estadounidense sobre el caso.

En el encuentro con corresponsales, Jacobson negó también que su país quiera establecer una base militar en el país sudamericano.

Lugo fue destituido en una sesión extraordinaria del Congreso paraguayo el 22 de junio, y hasta ahora el gobierno estadounidense se había mantenido en una posición prudente, a la espera de que la OEA examinara el asunto.

“En este momento no parece realmente haber una razón para suspender a Paraguay de la OEA”, declaró Jacobson a los periodistas.

El secretario general de la organización regional, José Miguel Insulza, que viajó a Paraguay la semana pasada, también se expresó en contra de suspender a Paraguay tras un controvertido debate en la sede del organismo en Washington.

“Veo a Paraguay como una forma de unirnos como región, para apoyar a la democracia paraguaya, no como un tema que exacerbe las divisiones”, enfatizó Jacobson.

Insulza propuso a los representantes permanentes de los 34 países de la OEA una misión que monitoree la situación en Paraguay y la organización se reunirá en los próximos días para debatir esa propuesta y decidir si toma alguna decisión sobre Paraguay.

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