El hombre que abrió fuego el domingo en un templo sij en Wisconsin (norte de EE UU) matando a seis personas, aparentemente murió al dispararse en la cabeza luego de recibir un balazo en el estómago, dijo ayer el FBI.
Wade Michael Page, miembro de un grupo de rock neonazi, luego de ser herido por un policía que detuvo la matanza, al parecer “se disparó en la cabeza”, dijo la agente especial del FBI Teresa Carlson, jefa de la oficina de la policía federal en la ciudad de Milwaukee, cerca del lugar de la tragedia.
Carlson dijo a los periodistas que los investigadores del FBI no han establecido los motivos del ataque perpetrado en la localidad de Oak Creek, y no hallaron evidencia de la participación de una segunda persona en el crimen.
La comunidad indio-estadounidense organizó una vigilia con velas en un templo sij de Brookfield, a unos cuarenta kilómetros de donde sucedió la matanza.
Música neonazi
Adolf Hitler escuchaba a Wagner, pero los cabezas rapadas neonazis actuales, en Estados Unidos y en Europa, prefieren las bandas punk, de rock pesado o heavy-metal, una escena musical alternativa en la que estaba metido el asesino del templo sij de Oak Creek, en Wisconsin (norte).
Esta subcultura, poco conocida y marginal en términos de la industria musical, es “muy importante para los grupos supremacistas blancos, en especial los cabezas rapadas racistas”, dijo Marilyn Mayo, codirectora del Centro sobre extremismo de la Liga Antidifamatoria (ADL, por su sigla en inglés).