Autoridades mexicanas reportaron el hallazgo de 167 osamentas en una cueva localizada en una comunidad de la frontera sur del país, uno de los cruces usados por inmigrantes centroamericanos en su ruta hacia Estados Unidos.
La Procuraduría General de Justicia del Estado de Chiapas informó que las osamentas se encontraron en una cueva de la ranchería Nuevo Ojo de Agua, localizada en el municipio de Frontera Comalapa, que se encuentra a 1,084 kilómetros de la capital.
De acuerdo con peritos forenses de la Procuraduría General, las osamentas tienen una antigüedad de al menos 50 años y “hasta el momento no hay huellas visibles de violencia”. El hallazgo fue hecho por campesinos locales que pasaban por la cueva y lo reportaron a las autoridades.
Las autoridades dijeron que todavía están determinando, sexo, edad y causas de muerte de cada uno de los cuerpos y que “no se descarta ninguna línea de investigación”.
De acuerdo con el reporte todos los cuerpos presentan elevada sensibilidad y al contacto “se quiebran con facilidad”. Una fuente del ministerio público que pidió no ser identificada por no estar autorizada para dar información, dijo que las osamentas estaban apiladas unas sobre otras y en una sección de difícil acceso en la cueva.
Todas las osamentas fueron trasladadas a la capital del estado, Tuxtla Gutiérrez, donde se realizarán más estudios.
Más muertos
Por otra parte, la Policía informó el hallazgo de cuatro cadáveres que estaban en la autopista que conecta a Ciudad de México con el balneario de Acapulco (Guerrero, sur).
Los policías hallaron los cadáveres, tras una llamada anónima, en la autopista a la altura del estado de Morelos, y tenían “las manos y los pies amarrados y las cabezas estaban cubiertas con bolsas de plástico”, comentó bajo anonimato una fuente de la fiscalía de ese estado.
Acapulco es uno de los tantos escenarios de sanguinarios enfrentamientos entre carteles de drogas.