Eutanasia sin dolor: así será el proceso para controlar los hipopótamos de Pablo Escobar
Las autoridades ambientales detallaron el protocolo que incluye localización, sedación e intervención controlada para reducir la población de hipopótamos que se expandió en el país
- Actualizado: 22 de abril de 2026 a las 15:59
Colombia pondrá en marcha un plan de eutanasia controlada para reducir la población de hipopótamos introducidos ilegalmente por Pablo Escobar. La medida busca frenar el impacto ambiental de esta especie invasora bajo protocolos que garantizan una muerte sin dolor.
De acuerdo con lo informado, el proceso iniciará con la localización de los animales, cuya mayor concentración se encuentra en zonas cercanas a la antigua Hacienda Nápoles, donde originalmente fueron introducidos.
Una vez identificados, equipos de veterinarios especializados procederán a sedarlos para inmovilizarlos, minimizando riesgos tanto para el personal como para los propios ejemplares.
Posteriormente, se aplicará el método de eutanasia aprobado por las autoridades ambientales, que según afirmaron, esta diseñado específicamente para evitar el sufrimiento de los animales durante el procedimiento.
Las instituciones involucradas aseguraron que todo el protocolo se ejecutará bajo estrictos estándares internacionales de bienestar animal.
Asimismo, indicaron que la implementación de esta medida implica una inversión económica significativa y la coordinación de distintas entidades del Estado.
La decisión de recurrir a la eutanasia se tomó tras evaluar otras alternativas, como la esterilización, considerada demasiado lenta y costosa frente al acelerado crecimiento de la población.
El traslado internacional de los animales también fue descartado debido a las complejidades logísticas que supone movilizar hipopótamos, tanto por su tamaño como por las condiciones necesarias para su manejo.
El origen de esta problemática se remonta a la década de 1980, cuando Pablo Escobar importó de forma ilegal cuatro hipopótamos para su zoológico privado en la Hacienda Nápoles, los cuales se reprodujeron sin control durante décadas.
Aunque la medida ha generado debate en distintos sectores, el Gobierno colombiano sostiene que se trata de una acción necesaria para proteger los ecosistemas locales y contener una situación que, tras más de 40 años, se ha convertido en uno de los principales desafíos ambientales del país.