Tegucigalpa

Feligresía católica de Honduras conmemora el Domingo de Ramos

Decenas de familias viajaron
para poner en sus manos las palmas de olivo que simbolizan el reinado de Cristo.

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12.04.2014

Desde horas de la mañana de este domingo cientos de hondureños se reunieron en la Catedral San Miguel Arcangel de Tegucigalpa para dar inicio a los festejos religiosos de la Semana Santa.

El cardenal Oscar Andrés Rodríguez encabezó las actividades litúrgicas para dar un mensaje a los religiosos sobre cuál es el verdadero sentido de la celebración del Domingo de Ramos.

La feligresía por su parte recreó aquel momento histórico cuando Jesucristo el Nazareno ingresó a las puertas de Jerusalem.

Simultáneamente,
en diferentes iglesias de Tegucigalpa se realizaron las mismas actividades para dar inicio a la cuaresma.

Pasión

Desde el interior de Francisco Morazán decenas de familias viajaron desde el jueves anterior a la capital para poner en manos de la feligresía católica, las palmas de olivo que simbolizan el reinado de Cristo.

Pese a lo sacrificado que resulta su corte, los artesanos llegaron puntualmente con dos días de anticipación a la fiesta de la entrada triunfal de Cristo a Jeruzalén que se celebra el Domingo de Ramos.

De Alubarén, Reitoca, La Venta y Sabanagrande proceden al menos 400 comerciantes, quienes se diseminaron en las entradas de los principales templos de la capital a comercializar sus palmas.

Desde ayer los atrios de la catedral San Miguel Arcagel, Medalla Milagrosa y el santuario de Suyapa fueron adornados con el colorido verde y blanco de las frescas hojas y los portales de los templos son aromatizados con el olor del fruto de la palma de cera.

Familias enteras comenzaron a distribuir las cruces y ramos entre los fieles como una labor ancestral que conservan con hasta 30 y 40 años de tradición.

Doña Rufina Munguía es un ejemplo. Durante los últimos 35 años ha venido desde Curarén a la capital a ser parte de la celebración católica en Semana Santa.

Pese a sus 94 años, la anciana asegura que mientras Dios le dé vida continuará distribuyendo los ramos de olivo, que son su manera de evangelizar y servir al Creador.

Y es que solo en las afueras de la Catedral se instalaron unos 120 artesanos con al menos cuarenta cargas de palmas.

De cada carga, sacan entre 1,500 y 2,000 ramos, los que luego se comercializan a un costo de cinco lempiras.

Otro de los artesanos de palmas de Alubarén es don Julián Cruz, un abuelo de 63 años, quien aún recuerda sus primeros pinchazos de niño al tratar de sacar la flor de una bellota de palma de cera.

“Este es un trabajo de bendición, siempre dan ramas las palmeras y a mi familia nunca le ha faltado nada, mis nietos y bisnietos ya saben hacer crucitas y disfrutar de este trabajo”, manifestó.

Simbolismo

Para muchos creyentes la palma bendita los proteja durante todo el año y hasta le atribuyen poderes para cambiar el clima.

Existe la creencia de que si se queman los ramos benditos durante una tormenta se ahuyentarán los rayos y la lluvia desaparecerá.

Sin embargo, según el canciller de la Arquidiócesis de Tegucigalpa, Carlomagno Núñez, las palmas no deben ser vistas como un amuleto sino como un llamado a tener a Cristo en el corazón.

“El reinado de Cristo es infinito y así debe manifestarse en cada persona, por siempre”, exhortó.

El religioso invitó a los creyentes a vivir esta fiesta como una oportunidad de retornar a Dios con un compromiso fiel de acudir al templo cada domingo y servir a los hermanos.

Núñez aclaró que muchos hablan de palmas de olivo, pero en el país los ramos se obtienen de una especie distinta de palmera.

Conmemoración solemne

El pueblo católico festeja cada Domingo de Ramos no solo la entrada de triunfal de Cristo sino que el inicio del camino hacia la cruz del redentor del mundo, es por ello que se da lectura a los textos de la pasión del Señor.

El pueblo de Jerusalén bate palmas para recibir al salvador del mundo como Señor y Rey de todo lo creado. Esta tradición se vivirá de manera simultánea en 68 parroquias del Distrito Central que tienen una feligresía de unos 100 mil capitalinos.

La procesión más representativa es la de la catedral San Miguel Arcángel, que este año se llevará a cabo a las 7:00 de la mañana desde la iglesia El Calvario, frente al parque Herrera, hasta la catedral.

En la ciudad gemela, Comayagüela, la bendición se realizará frente a la Casa del Niño a las 7:30 de la mañana, posteriormente se hará la procesión hacia la iglesia El Calvario.

El canciller eclesial expresó que la celebración así como marca el inició de los festejos de la Semana Mayor, debe ser el principio del retorno de los creyentes a la fe.

“En Semana Santa, muchos católicos se acercan a los templos para participar del acto religioso, pero lo ideal sería que permanecieran en el camino de la fe en cada eucaristía, porque la eucaristía es el centro de la vida del cristiano”, reflexionó.

El sacerdote manifestó que esta celebración debe ser el camino que lleve a permitirle a Cristo que gobierne en cada corazón de cada hondureño, para mantener vivo el amor de Dios y así ser coherentes con la fe que profesan en el hogar, trabajo y todo ambiente donde se desenvuelvan.

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