Las masivas deportaciones de hondureños desde Estados Unidos no disminuirán con las reformas migratorias anunciadas por el gobierno de Barack Obama.
Estados Unidos anunció el viernes la suspensión de la deportación de unos 800 mil jóvenes hispanos menores de 30 años y que ingresaron con menos de 16 años al territorio norteamericano.
Esta medida, según estimaciones preliminares de las organizaciones hondureñas, estaría favoreciendo a entre 5,000 y 8,000 jóvenes catrachos que residen en calidad de indocumentados en suelo estadounidense.
Ayer la directora del Centro de Atención al Migrante Retornado (CAMR), sor Valdette Willeman, descartó que la iniciativa represente una disminución en la cantidad de compatriotas expulsados desde Estados Unidos.
Willeman sostuvo que a la fecha 13,699 hondureñas han sido deportados desde territorio norteamericano por la vía aérea, cifra que representa un 15 por ciento más que la registrada a la misma fecha en 2011.
“Para mí es una acción muy buena por parte del gobierno de Estados Unidos porque muchos jóvenes van a poder quedarse, estudiar y trabajar de manera legal, pero la realidad es que esto no va a incidir en el número de deportados porque más bien ha incrementado”, explicó.
La encargada del CAMR especificó que la mayoría de los deportados son personas de entre 18 y 35 años y señaló que casi el 50 por ciento de los compatriotas expulsados en lo que va de 2012 son personas que salieron en búsqueda del “sueño americano” durante el primer trimestre del año.
Otro alto porcentaje, entre los deportados, son personas que han violado las leyes en Estados Unidos, explicó.
¿Y el apoyo?
EL HERALDO intentó ayer obtener una reacción a través de la cancillería sobre las acciones que emprenderá el gobierno de Honduras para garantizar que los jóvenes hondureños puedan acogerse a la reforma anunciada por la administración Obama, pero como sucede en la mayoría de casos, las autoridades se llamaron al silencio. No se sabe si el gobierno emprenderá alguna acción a través de la embajada en Washington y consulados en Estados Unidos para asesorar a las familias hondureñas sobre la medida recién aprobada por la Casa Blanca.
“Esta es una medida que sí va a beneficiar muchas familias, sabemos de que son muchas las familias y los hondureños que están tratando de educarse y salir adelante en Estados Unidos”, reaccionó Óscar Ávila, representante de las organizaciones de inmigrantes hondureñas en New Orleans.
Estados Unidos otorgará permisos de trabajo (por dos años renovables) a los jóvenes hispanos menores de 30 años, que ingresaron antes de los 16 años y que tengan al menos cinco años de residir en dicho país y, además, que no tengan cuentas pendientes con la justicia y que estén estudiando.