Más de 700 mil hondureños serán vacunados en los próximos días contra la influenza estacional AH1N1
para prevenir que el brote surgido en la actualidad se incremente.
Hace tres días la Unidad de Vigilancia de la Salud de la Secretaría confirmó la existencia de los 23 primeros casos de influenza AH1N1.
Este brote se presenta tras cuatro años de haber enfrentado esta afección por primera vez en el 2009 en donde Honduras se convirtió en el país número 16 en enfrentar la pandemia que cobró la vida de unas 18 personas.
Según la información brindada por las autoridades de Salud, 21 de estos casos identificados a la semana número 40 fueron reportados en el departamento de Cortés, uno en Santa Barbara y otro en Tegucigalpa.
Los análisis de estos casos fueron realizados en tres sitios (laboratorios) centinelas a nivel nacional, uno en Instituto Nacional Cardio Pulmonar del Tórax, otro en centro de Salud Alonso Suazo y en el Miguel Paz Barahona, de San Pedro Sula.
Jornada de vacunación
Con el fin de evitar que el virus se propague y atente contra la vida de la población vulnerable, las autoridades iniciarán este 4 de noviembre la vacunación contra la influenza estacional AH1N1.
Berenice Molina, jefa del Programa Ampliado de Inmunización (PAI), informó que la jornada que culminará el 15 de noviembre, está programada para desarrollarse a nivel nacional. Molina detalló que la compra total que hará la Secretaría de Salud será de un millón de vacunas, pero que durante el tiempo que dure la jornada (del 4 al 15 de noviembre) estiman aplicar más de 700 mil unidades.
El costo de la campaña de vacunación para la influenza estacional AH1N1 será de 72 millones de lempiras.
El 99 por ciento de estos recursos fueron erogados por la Secretaría de Salud y el resto son parte de la donación que realiza cada año la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Señaló que el objetivo principal es lograr una disminución en los casos y en las hospitalizaciones, producto de las complicaciones de la influeza estacional o gripe. La galeno aseguró que esta vacuna contiene el componente AH1N1 para prevenir directamente esta afección.
“Es una vacuna trivalente, es decir que está compuesta por tres tipos de cepas del virus de la influenza y uno de esos es el virus pandémico H1N1 y los virus estacionales más frecuentes”, manifestó.
Reconoció que la vacuna no previene todos los tipos de gripe, pero indicó que evita los que provocan mayor severidad a los pacientes.
“Los cuadros de influenza pueden ser leves o más severos, pero son más severos en los extremos de la vida, en los niños y en los adultos mayores”, dijo la funcionaria.
Detalló que la meta es vacunar a quienes integran la población de mayor riesgo.
“Los adultos mayores de 60 años para que reciban su dosis anual, los trabajadores de la salud del sector público y privado porque son ellos los que atienden a los pacientes y debemos asegurar protegerlos a ellos para que no infecten a otros pacientes a los que brindan atención”, explicó.
Además se aplicará la vacuna para proteger a los enfermos crónicos en edades desde los seis meses hasta los 59 años.
“Este es un grupo amplio, vamos a proteger a los pacientes con enfermedades pulmonares, asma, bronquitis, enfisema, enfermedad pulmonar aguda crónica, pacientes con enfermedades de corazón, hipertensos, diabéticos, pacientes con enfermedades renales, hepáticas”, detalló.
Así también se incluye a los pacientes con inmunodeficiencia como los que viven con VIH/sida o padecen de cáncer.
Para este año, indicó Molina, se aplicará la vacuna también a niños menores de cinco años, mujeres embarazadas y, por primera vez, a las personas obesas.
Resaltó que las personas que presenten cuadros infecciosos por gripe o algún tipo de influenza no pueden ser vacunadas. “La vacuna es para prevenir la enfermedad, en este caso lo ideal es que la persona sea vacunada todos los años antes de que esté expuesta al virus de la influenza”, comentó.
Proceso
La funcionaria detalló que los frascos utilizados para la vacuna ya se han iniciado a distribuir para garantizar que el 4 de noviembre todos los centros de salud puedan suministrarla.
“Vamos a vacunar de manera gratuita, lo único que se requiere es que la población lleve su carné de vacunación a los establecimientos de Salud”, explicó.
Apuntó que para este año las vacunas solo serán administradas en los centros de salud y no de colonia en colonia, como se realizaba años atrás.
“El llamado a la población que se encuentre en estos grupos de riesgo, es que vaya a los centros de Salud, que demande la vacuna y le va a ser aplicada”, comentó. Sin embargo, señaló que en el caso de las ciudades grandes, como Tegucigalpa y San Pedro Sula, se instalarán puestos fijos de vacunación en los parques y se hará una intensa promoción para que la población los identifique.
“En otros años hemos tenido la dificultad de que la población está esperando que llegue la brigada de vacunación a sus casas y pedimos la colaboración porque el gobierno está haciendo un esfuerzo por proteger a la población”, aseguró.
Calma
Molina aconsejó a la población mantener la calma ante el brote de influenza AH1N1 en el país, ya que esta afección no representa el riego mortal que originó en sus inicios.
“En el país a lo largo de todos los años siempre circula el virus de la influenza y a lo largo del año hay períodos donde es mayor el número de casos, en el caso particular de Honduras se incrementan en los últimos meses del año”, comentó.
Recomendación
Pese al llamado de calma, las autoridades de Salud recomendaron a la población identificar los síntomas de la influenza AH1N1 con en fin de evitar complicaciones que puedan representar un riesgo.
Este virus puede originar cuadros febriles intensos superiores a los 38 grados durante siete días. Además provoca tos seca, abundante secreción nasal, dolor de cuerpo o en las articulaciones.
En casos de mala evolución, el paciente puede presentar vómitos, diarrea, desorientación y hasta pérdida de la conciencia.
La dificultad en este momento es que el país enfrenta una crisis epidemiológica por los casos de dengue y esta enfermedad presenta síntomas similares.
La única diferencia que puede ser sufrida por el paciente con AH1N1 es la tos seca con la abundante secreción y que los ciclos de fiebre del dengue suelen disminuir en el quinto día, mientras que los de la influenza son intensos por siete días.
Prevención
Además de prestar atención a los síntomas, lo más recomendable es practicar las medidas de higiene necesarias para prevenir la enfermedad.
Para esto se recomienda aislar al paciente infectado, evitar las visitas a lugares públicos y el uso de mascarillas o tapa bocas.
Así también es necesario el continuo lavado de manos o el uso de gel antiséptico para matar los virus que puedan quedar en las extremidades después de un estornudo.
También es recomendable evitar el saludo de beso o estrechar las manos ya que el virus AH1N1 se trasmite por el aire y por las gotas de saliva que se desprendan de la boca.
Sin alarma
Aunque en el 2009 este virus generó una pandemia, actualmente las autoridades de la Secretaría de Salud no han emitido ninguna alerta por los casos.
El único llamado fue realizado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) el pasado 31 de mayo en el que se recomendó a los entes de salud de Centroamérica el inicio de la vacunación.
A este llamado se sumó en Honduras la sugerencia del Colegio Médico de Honduras (CMH), de la identificación de los casos y la instalación de un cerco epidemiológico.
Ante esta recomendación, las autoridades de Salud informaron que se ha realizado un proceso denominado Control de Foco, similar al cerco epidemiológico.
Con este proceso se pretende evitar que el mayor foco de contaminación identificado en Cortés aumente el número de víctimas.
En Centroamérica
La influenza estacional AH1N1 no solo afecta a Honduras, sino también a todos los países de la región centroamericana, esto según el boletín regional a la semana número 35 de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El mayor número de muestras sospechosas (625) fue analizado en Nicaragua, el 12 por ciento fue confirmado por virus de la influenza estacional AH1N1.
Seguidamente 206 muestras fueron registradas en Panamá, pero solo el 1.9 por ciento eran de AH1N1.
En el caso de Costa Rica se reportaron 163 pacientes sospechosos de este tipo de cepa, de los cuales el 25 por ciento dieron positivo.
Además unas 134 personas fueron sometidas a análisis por influenza en Guatemala y de estos la positividad fue de 7.5 por ciento.
En el boletín de la OMS se señala que Honduras ya ha había sometido a análisis 100 casos a las semana 35, sin embargo esta cantidad no ha sido confirmada por las autoridades de Salud a los medios de comunicación.
Para el la pandemia del 2009, Europa y Centroamérica fueron las regiones más afectadas por la influenza AH1N1, para ese período se reportaron más de 900 víctimas mortales. Este número es el que indicó que la pandemia no fue tan agresiva como se había pronosticado por las organizaciones de Salud.