Comayagua, Honduras.- De rodillas y junto con toda su familia, Juan Orlando Hernández Alvarado, expresidente de Honduras (2014-2018/2018-2022) elevó una plegaria de agradecimiento desde la pista del Aeropuerto Internacional de Palmerola.
Tomado de la mano izquierda de la ex primera dama, Ana García, y en la derecha a su hijo mayor, Juan Orlando, el exgobernante inició agradeciendo el poder estar de regreso en suelo hondureño.
"Señor, gracias por permitirme volver a mi patria, Señor, gracias por permitirme volver a ver mi familia", fue parte de la plegaria que pronunció Hernández en una oración que duró alrededor de dos minutos.
Tras la plegaria, la familia Hernández Alvarado se levantó y siguió avanzando por la pista para acudir a la oficina de Migración para diplomáticos, mientras el exgobernante tomaba además de la mano a su pequeña nieta.
Tras realizar el proceso migratorio, el exmandatario Hernández abordara uno de los cinco vehículos blindados para trasladarse hacia la Finca Rocío, también en Comayagua, donde, según el mensaje difundido por sus hijas previamente, amigos de Juan Orlando Hernández convocaron a una actividad de acción de gracias. El recorrido será de más de cuatro kilómetros.
¿Por qué regresa JOH?
Juan Orlando Hernández regresa a enfrentar la justicia hondureña, luego de que un juez suspendió la orden de captura que había sido extendida en su contra.
En Honduras, deberá enfrentar un proceso judicial derivado del caso Pandora II, una investigación de la Unidad Fiscal Especializada Contra Redes de Corrupción (Uferco) que señala el presunto desvío de más de 288 millones de lempiras, entre 2010 y 2013 mediante las fundaciones Todos Somos Honduras y Dibattista.
A Hernández se le imputan los delitos de fraude y lavado de activos, este último por el presunto manejo de más de 62 millones de lempiras.
Su regreso ocurre además luego de que el presidente de Estados Unidos lo indultó el pasado 1 de diciembre, tras haber sido hallado culpable de conspirar para importar cocaína a Estados Unidos, utilizar y portar armas de fuego para facilitar el narcotráfico, y conspirar para poseer dichas armas.