El Tribunal Supremo Electoral (TSE) sufriría una transformación si los políticos hoy se ponen de acuerdo sobre varias propuestas que tienen su origen más en el sectarismo que en la necesidad de darle un mejor rostro a este organismo colegiado.
Este sería uno de los pocos temas que incluirían las reformas a la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas que se apresta a discutir el Congreso Nacional antes de que finalice la presente legislatura, toda vez que la reforma toque la Constitución de la República.
Según investigaciones de EL HERALDO, los partidos Unificación Democrática (UD) e Innovación y Unidad (PINU) están presionando para que la Comisión Especial nombrada por el presidente del Congreso, Juan Hernández, proponga la reestructuración del organismo rector de procesos electorales.
Sin embargo, no se descarta que dentro de las negociaciones para permitir la presencia de los partidos minoritarios en el TSE el oficialismo pueda entrar en negociaciones con estas instituciones políticas.
Cabe recordar que en ocasiones partidos como la Democracia Cristiana han hecho alianzas al interno del Congreso Nacional para asumir determinada posición en torno a un tema de interés de ese poder del Estado.
Igualmente, hay que recordar también que esta es la primera vez que el partido Unificación Democrática mantiene un representante ante la Junta Directiva del Congreso Nacional.
La petición
La petición va orientada a elevar a cinco el número de magistrados propietarios del TSE a fin de que cada uno represente los intereses de cada partido.
Por ahora, el TSE lo conforman tres magistrados propietarios y uno suplente, que supuestamente no defienden los intereses del partido al cual pertenecen porque tienen la categoría de magistrados.
Los magistrados propietarios han sido militantes de los partidos Liberal, Nacional y Demócrata Cristiano y el suplente pertenece al Pinu.
Estos funcionarios reconocen que tienen su corazón partidario, pero a la hora de impartir justicia electoral tratan de cumplir con los postulados de la Constitución Política. Sin embargo, el Pinu y la UD dicen lo contrario. El presidente del Pinu, Jorge Aguilar, refirió que los cinco partidos merecen estar representados en la estructura del TSE y por eso han venido presionando en esa dirección.
El diputado pinuista Toribio Aguilera argumentó que en las elecciones pasadas estaba a punto de salir electo un segundo diputado de su partido por Cortés, pero de la noche a la mañana fue sustituido por uno de los tradicionales. Por eso el Pinu hace esta propuesta, porque 'a la hora del conteo se encierran los tres partidos y nos dejan a nosotros afuera'.
El jefe del colectivo de la UD, Marvin Ponce, a la vez miembro de la comisión especial que estudia las reformas electorales, confirmó que en el seno de la comisión se está discutiendo la idea de aumentar el número de magistrados y para eso habría que reformar la Constitución en su artículo 52.
Cuando se reformó el Tribunal en 2004, 'se planteó que tres magistrados técnicos iban a manejar las elecciones, pero al final se repartió en tres partidos y así ha quedado. Ahora nosotros pedimos equidad'.
Si es así, la propuesta deberá presentarse antes del 25 de enero porque, por tratarse de una reforma constitucional, deberá ser ratificada en la subsiguiente legislatura. Esta propuesta tiene cierta debilidad que seguramente se sentirá a partir del momento en que el TSE inscriba a los nuevos partidos políticos, que a lo mejor exigirán otra reforma para tener cada uno su magistrado.
La opción B
De no prosperar esta opción, la comisión especial tiene una 'opción B', siempre orientada a satisfacer a los partidos que demandan representatividad en el ente colegiado. La idea es ampliar la Dirección Electoral, que por ahora es la responsable de la parte operativa de las elecciones.
El diputado liberal Erick Rodríguez dijo a EL HERALDO que, de prosperar esta propuesta, se pondría un 'director electoral' en representación de cada partido político que vigile y represente los intereses de su agrupación política. El presidente de la comisión especial, Javier Menocal, reveló que otra propuesta irá orientada a modificar las funciones de los empleados del TSE porque, por ahora, 'vemos que el ochenta por ciento se dedica a la parte administrativa y el veinte por ciento a la parte electoral'.
La comisión especial también discute la creación de Tribunal de Justicia Electoral, que sería como un ente de alzada para que conozca de aquellos recursos que resuelve el TSE, y que la parte afectada quiere seguir luchando por sus derechos. De esta forma, no habría necesidad de recurrir ante la Corte Suprema de Justicia.
Financiamiento permanente
Los partidos políticos pretenden aprovechar la coyuntura para 'autorizarse' un financiamiento permanente para efectos de capacitación que sería adicional a la deuda política que reciben por cada proceso electoral a razón de 28 lempiras por cada voto. Esta reforma será consensuada en una última reunión que la Comisión Especial realizará en el Congreso, anunciaron sus miembros.
Debido a la incapacidad financiera de los partidos emergentes, y de las corrientes pequeñas de los partidos tradicionales, para acceder a los costos espacios de los medios de comunicación, el Congreso pretende reformar la ley de tal forma que todos los partidos y corrientes tengan el mismo trato. Según el diputado Marvin Ponce, se discute la posibilidad de que el Congreso autorice una partida que sería entregada como complemento al presupuesto del TSE, para que este organismo contrate los medios y dé el mismo trato propagandístico a los partidos. Sin embargo, cada partido podrá pautar por cuenta los medios de comunicación.
Las mesas electorales serán reestructuradas y las mujeres recibirán un 50 por ciento de participación electoral. En estos dos temas ya hay consenso.