Ganadería
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Tegucigalpa, Honduras.-El empresario y ganadero mexicano Jaime Mantecón presentó una propuesta binacional de alto impacto para transformar la producción lechera en Honduras, mediante un programa de transferencia genética, tecnológica y académica que apunta a elevar la productividad, reducir costos y mejorar la nutrición de la población.
La iniciativa contempla el desarrollo de cuencas lecheras en la región de Olanchito, Yoro, como punto de partida de un modelo que podría replicarse en otras zonas del país.
El plan incluye la capacitación de médicos veterinarios hondureños por especialistas mexicanos, así como la introducción de genética de alto nivel adaptada al trópico.
“No se trata de hacerlo pequeño, sino de hacerlo bien y en grande: un proyecto binacional, con transferencia real de tecnología y genética”, afirmó a EL HERALDO, Mantecón.
El proyecto se apoya en alianzas académicas internacionales. Mantecón detalló que una universidad mexicana vinculada a su grupo empresarial imparte la carrera de Medicina Veterinaria especializada en reproducción animal y mantiene convenios con la Facultad de Zootecnia de Brasil, considerada líder mundial en tecnología genética para climas tropicales.
Uno de los ejes centrales del programa es la introducción de la raza Girolando, desarrollada a partir del cruce entre Gir y Holstein, reconocida por su resistencia al calor, bajo costo de producción y estabilidad en climas extremos.
“El Girolando permite producir leche barata, accesible para la población, pero rentable para el ganadero. Ese equilibrio es la clave del desarrollo”, subrayó.
Mantecón explicó que el programa prioriza un enfoque social, orientado a combatir la pobreza extrema, generar empleo rural y mejorar la nutrición, especialmente en niños y adultos mayores, sectores para los que la leche es un alimento esencial.
En su fase inicial, el proyecto no requiere aportes financieros de los gobiernos de Honduras ni de México, ya que será impulsado por el sector privado y la cooperación académica.
No obstante, el empresario indicó que informará del avance a las autoridades diplomáticas mexicanas y prevé reuniones con productores, autoridades locales y universidades hondureñas.
“No hay ningún interés económico de mi parte. Es aportar al desarrollo ganadero, mejorar la calidad de vida de las familias rurales y dejar un legado”, concluyó.