Las gotas de sudor le corren por la frente y mejillas a Óscar Iván Zepeda, esto le sucede en verano, mientras que en invierno su uniforme se empapa con la lluvia.
Y es que el estudiante recorre a diario dos kilómetros para llegar a la escuela, en total son cuatro kilómetros los que transita entre el ir y venir a su centro estudiantil.
El menor fatigado por el esfuerzo, respira hondo, y se da unos minutos para calmar su agitado cuerpo antes de relatar que la jornada diaria vale la pena, “son los deseos de aprender los que me motivan cada día”.
Zepeda a diario se ve obligado a caminar debido a que sus padres no pueden costear el pasaje del transporte interurbano.
El estudiante viaja desde la comunidad Las Peñitas hasta El Divisadero, Choluteca, para incorporarse a la jornada educativa de la escuela Lidia Williams de Arias.
En la actualidad Zepeda cursa el quinto grado y está seguro que al culminar la primaria recibirá uno de los mejores regalos, su diploma educativo. “Mis padres son pobres, pero mi sueño es llegar a ser un profesional universitario”, dijo el alumno.
De acuerdo con el alumno en el trayecto hacia su escuela se enfrenta a diferentes riesgos, pues un largo tramo lo camina por la orilla de la carretera Panamericana.
A causa de esta situación se unen en grupos para llegar desde sus hogares hasta la escuela. En la misma condición de óscar Iván a diario se enfrentan centenares de estudiantes del departamento de Choluteca a causa de la falta de un centro escolar en sus comunidades.
Se estima que del total de niños que asisten a clases en el departamento sureño un 30 por ciento recorre largas distancias para encontrarse con el pan del saber.
Patricia Díaz, docente, dijo que la mayoría de los menores que viajan desde otras comunidades son los más puntuales.
“Estos niños se levantan dos horas del horario que por lo general se despierta un niño que acude a clases”, explicó la educadora. Según datos de la Secretaría de Educación este año se logró una captación de 119, 855 alumnos matriculados en los niveles de prebásica, básica y media. Del total de matrícula 69,156 son niñas y 50,699 son varones. En prebásica se inscribieron 12,917 de estos 6,505 niñas y 6,412 niños, en el área de primaria se recibieron 71,750 de estos 34,998 son niñas y 36,752 varones. En el nivel de básica la matricula fue de 8,010 de estos 4,131 niñas y 3,879 varones y en área de educación media se registraron 26,429 de estos 13,998 son mujeres y 12,431 varones.
Tecnologías
Otro de los problemas que a diario enfrentan los educandos de la zona rural es el escaso acceso a la tecnología. En el departamento funcionan 1,289 centros educativos públicos, de estos apenas 99 centros cuentan con un aula de computación. De este total 48 son escuelas, 20 centros básicos y 31 colegios, los que en su mayoría funcionan en la sultana del sur. El gobierno ha entregado a la fecha 2,241 computadoras en 30 centros educativos del departamento a través del programa Educatrachos.
El padre de familia, Ángel Maradiaga, dijo que el esfuerzo de los alumnos es invaluable, pero no se valora, ya que se les debería de formar hasta con otros idiomas. “Yo tengo dos hijos que lograron graduarse de Peritos Mercantiles y Contadores Públicos y no han podido encontrar un trabajo”, manifestó Maradiaga.
Esto de acuerdo con Maradiaga frustra a los jóvenes ya que se formaron pero se ven obligados a hacer otro tipo de labores.
Educación media
En el departamento cuatro municipios carecen de hasta un instituto, entre ellos San Antonio de Flores, San Isidro y San José de Pespire y Santa Ana de Yusguare. La maestra, Saturnina Gutiérrez, sub directora de la escuela 18 de Noviembre, dijo que en la actualidad decenas de centros educativos urgen ser reparados. El inmueble donde a diario ejerce su labor Gutiérrez, urge del cambio de techo, debido a que durante el invierno se convierte en una coladera. El centro educativo cuenta con una matrícula de 1,100 alumnos.
En el departamento se estima que el 30 por ciento de los alumnos carecen de un pupitre, situación que les obliga a permanecer en condiciones antipedagógicas. Según el último Informe Nacional de Desarrollo Humano, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el 13.62 por ciento de los hogares de Choluteca presentan déficit a nivel escolar.