Tegucigalpa, Honduras.- La vicepresidenta del Consejo Central del Partido Liberal, Erika Urtecho, afirmó que la magistrada Miriam Barahona nunca dejó de cumplir con sus funciones, pese a enfrentar el cáncer y, según señaló, una persecución política por parte del Ministerio Público, que incluso la obligó a perder una cita para un trasplante en Estados Unidos.
Durante declaraciones brindadas en el contexto de las honras fúnebres, Urtecho manifestó que Barahona “luchó silenciosamente” contra el cáncer mientras continuaba ejerciendo sus responsabilidades en el ámbito electoral y jurídico.
Sostuvo que, a pesar de su estado de salud, la magistrada se mantuvo activa en el proceso electoral, asistiendo incluso en condiciones físicas limitadas, como en silla de ruedas, por considerar que era su deber.
La dirigente liberal también denunció que Barahona enfrentó momentos “muy amargos” debido a acciones del Ministerio Público, asegurando que la notificación de un requerimiento fiscal coincidió con la fecha en que debía acudir a una cita médica clave en Estados Unidos, lo que le impidió asistir.
Añadió que, ante esa situación, el partido tuvo que intervenir para facilitar su salida del país.
Urtecho destacó el legado de la magistrada, a quien describió como una mujer comprometida con la democracia, la equidad y los derechos políticos, especialmente de las mujeres.
Señaló que su fallecimiento deja un vacío en el ámbito jurídico y electoral, así como en la lucha por la igualdad dentro de las instituciones del país.
Asimismo, indicó que una delegación de diputados del Congreso Nacional participó en la recepción de su cuerpo, como parte de los actos de homenaje realizados por el Partido Liberal de Honduras. En ese contexto, reiteró el reconocimiento a su trayectoria y su firmeza en la defensa de la institucionalidad democrática.
Finalmente, Urtecho hizo referencia a las declaraciones del padre de la magistrada, quien responsabilizó a funcionarios como Mario Morazán y al fiscal general Johel Zelaya por el deterioro en la salud de su hija, al considerar que fue objeto de persecución y presión durante su enfermedad.