Llegaron al hospital en busca de salud para sus hijos, pero han obtenido todo lo contrario.
Y es que debido a los trabajos de remodelación en la Sala de Emergencia Pediátrica, los menores ingresados tienen que soportar el polvo y por ende, la agudización de sus males respiratorios. La queja de las madres de los pequeños no se ha hecho esperar.
Roxana Morales, quien llegó ayer a la Sala de Emergencia con su pequeño hijo de nueve meses, dijo que el polvo proveniente de la construcción agudizó el estado de salud de su vástago.
“Mi hijo tiene una bronquitis, lo traje para que me lo atendieran, pero el aire está lleno de polvo por la construcción y mi bebé se puso mal con esto, como si no pudiera respirar”, comentó.
EL HERALDO constató que la reconstrucción está a escasos metros de la sala de espera y aunque la puerta de la sala en reparación permanece cerrada, las madres de familia pidieron que se traslade la sala por mientras se concluyen los trabajos.
“Deberían buscar un lugar por mientras terminan la construcción, porque, aunque el objetivo sea mejorar, los niños se ven afectados”, dijo Morales.
Por su parte, Jorge Meléndez, jefe de esta sala, dijo que se han tomado las medidas de precaución necesarias y justificó que con la remodelación mejorará la atención.