Tegucigalpa, Honduras.- El fiscal general suspendido, Johel Zelaya, reafirmó este miércoles su decisión de no asistir al pleno del Congreso Nacional donde se discute su juicio político, asegurando que el proceso en su contra ha estado marcado por irregularidades y motivaciones políticas. Zelaya enfatizó que no renunciará a su cargo y que continuará defendiendo su inocencia ante cualquier instancia judicial que corresponda.
“Nos vamos con la frente en alto, nos vamos con mucho orgullo de haber servido a la patria con dignidad, nunca nos van a acusar de que le robamos al Estado, nunca nos van a acusar de un delito, nos han acusado de temas políticos, por eso dice juicio político”, afirmó Zelaya al salir del Poder Legislativo.
El fiscal suspendido explicó que su decisión de no presentarse al pleno se debe a que considera que el proceso ya estaba definido: “No voy a renunciar al cargo, eso siempre lo he dicho, aquí estoy siempre dando la cara y no tengo por qué renunciar. Lo que he hecho es que he presentado una nota en la que le he dicho a la comisión que no voy a estar en el pleno. Yo no me voy a prestar por una decisión que ya está tomada, ya pronto van a juramentar a un nuevo funcionario en la Corte Suprema de Justicia, ya todo está negociado”.
Zelaya criticó el proceso judicial que se sigue en su contra y lo calificó como apresurado y basado en acusaciones infundadas: “Yo he sido claro y no quiero ir al pleno y decirles que el interrogatorio que se me hace a mí es de chismes; nunca presentaron una prueba contundente contra mí”.
Asimismo, aseguró que su determinación no se debe al miedo: “No temo por mi vida, que quieran hacer lo que quieran, y si quieren mandarme preso, que lo hagan. Yo no tengo problemas, no he cometido un delito”.
El fiscal suspendido también denunció presiones políticas detrás del proceso: “Yo le estorbo a los corruptos de este país. Yo ahora me considero una persona normal, yo mañana no me hago presente, como les digo, ya está lista la del Partido Nacional con el Partido Liberal para que me destituyan de manera definitiva”.
A pesar de la tensión política y el avance del juicio, Zelaya reafirmó su compromiso con el país y su integridad profesional: “Para mí es un placer servirle al país y donde sea que esté voy a poner la frente en alto”.
Con estas declaraciones, el fiscal suspendido dejó claro que mantendrá su postura firme de no renunciar y de defender su inocencia ante cualquier eventualidad.