El gobierno hará una espera prudencial al Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) y a la Federación Nacional de Agricultores y Ganaderos de Honduras (Fenagh) para que se reintegren a la mesa de negociaciones, de lo contrario pedirá al Congreso Nacional que retome las reformas a la Ley de Modernización Agrícola.
El retiro de la Fenagh “esperamos que no sirva para entorpecer el proceso. Esperamos que ellos puedan regresar y concertar esta reforma por la importancia que tiene”, dijo el asesor jurídico del Instituto Nacional Agrario (INA), Marco Ramiro Lobo.
La Fenagh se retiró porque rechaza la expropiación de tierras que a estas alturas es inconcebible en un estado de derecho, dijo una fuente vinculada a la institución.
Mientras el Congreso no dé muestras de tomar en cuenta la opinión de los propietarios de tierras, no se puede negociar. La reforma al artículo 51 de la Ley de Modernización y Desarrollo del Sector Agrícola busca expropiar las tierras ociosas y distribuirlas entre los campesinos mediante un mecanismo de justiprecio que será pagado a los terratenientes.
La reforma fue suspendida por el presidente del Congreso, Juan Orlando Hernández, para dar espacio a un proceso de negociación con los principales actores.
Sin embargo, la Fenagh y el Cohep se retiraron. “Esperemos que cuando el Congreso regrese (de vacaciones) se pueda aprobar una ley que permita darle acceso a los campesinos”, dijo el director del INA, César Ham. “La reforma al artículo 51 la consideramos indispensable y necesaria, el hecho de involucrar las tierras ociosas a la producción del país es de vital importancia”, añadió.
Los campesinos, por su lado, han amenazado con movilizaciones si no hay evidencia clara de que se va a reformar la Ley de Modernización Agrícola, que en 1992 sustituyó a la Ley de Reforma Agraria. Mientras, las tomas de tierras se mantienen en diferentes partes del país. El INA en varios casos le ha dado la razón a los terratenientes que acrediten la propiedad de sus propiedades y que no están ociosas.
“Si la reforma no ocurriera estamos a las puertas de un enorme conflicto en el agro que va a deparar seguramente en situaciones complejas, inmanejables incluso para el mismo INA”, advirtió el asesor jurídico.