El subdirector de la DIECP, César Bonilla, sostiene la licencia de conducir comprada por EL HERALDO y aseguró que hay evidencias de irregularidades en varias jefaturas de Tránsito.
La población que tramita licencias de conducir y no paga “mordidas” tiene que esperar varias horas para que le entreguen sus documentos de conducir.
La clínica donde trabaja la persona a la que se le pagaron los 1,200.00 lempiras estuvo cerrada ayer.
La Dirección Nacional de Tránsito se ha convertido en un refugio de grupos de corruptos que han obtenido dinero ilícito con la venta de licencias.
La sede regional de Tránsito de Choluteca, ubicada en las oficinas de la Policía Nacional de ese lugar, es una de las investigadas y es donde trabajaban policías condenados por recibir sobornos.