Honduras

Honduras en lugar 29 de países corruptos

Canadá es el país menos corrupto del hemisferio occidental y Chile y Uruguay los mejor considerados.

    07.04.2014

    Honduras es el segundo país más corrupto de Centroamérica y el tercero a nivel del continente americano, según el Índice de Percepción de Corrupción (IPC) de 2011 divulgado por Transparencia Internacional (TI).

    A nivel mundial el país se sitúa en el puesto 129 de 182 naciones evaluadas por esa organización no gubernamental con sede en Berlín, Alemania.

    El escaso avance en la lucha contra ese flagelo, según la opinión de la gente, hizo que Honduras mejorara este año levemente su posición en esa lista, en comparación con 2010.

    Transparencia Internacional le dio un puntaje de 2.6 el año pasado, mientras que en 2011 la calificación fue de 2.4.

    En 2010 Honduras se ubicó como el país más corrupto de la región, mientras que en América quedó como segundo más corrupto.

    Más corruptos que Honduras en el continente solo son Nicaragua (2.5), Venezuela (1.9) y Haití (1.8). La posición 129 a nivel mundial en este ranking representa una mejora de 5 puestos, ya que en 2010 se colocó al país en la casilla 134.

    IPC 2011 corresponde a datos de encuestas obtenidos por distintas fuentes entre diciembre de 2009 y septiembre de 2011.

    Esto indica que fueron evaluados los dos últimos meses del gobierno interino de Roberto Micheletti y 22 meses de la gestión actual del presidente Porfirio Lobo.

    La calificación es una escala de 0 a 10, donde 0 significa que se percibe a un país como sumamente corrupto, y 10 implica que el país es percibido como muy transparente.

    El gobierno de Lobo es seriamente fustigado por la poca voluntad que ha demostrado para imponer controles y sanciones contra las actos de corrupción.

    Despilfarro de dinero en la Empresa Nacional Portuaria, aprobación de decretos de emergencia por falta de planificación y derroche presupuestario son parte de las irregularidades que han empañado esa gestión.

    Región


    Costa Rica continúa en la cima de la calificación en Centroamérica al lograr este año un 4.8 por ciento.

    Siguen en su orden El Salvador (3.4), Panamá (3.3), Guatemala (2.7), Honduras (2.6) y Nicaragua (2.5).

    Canadá quedó en primer lugar del continente americano con 8.7 por ciento.

    Por su lado, a Estados Unidos se le concedió un 7.1, para posesionarse en el segundo sitio.

    Evaluación


    Transparencia Internacional utilizó 17 fuentes de información de 13 instituciones de prestigio para obtener la evaluación.

    Todas las fuentes midieron el alcance general de la corrupción, como por ejemplo la percepción que tiene la gente de la frecuencia y magnitud de los sobornos que hay en una nación.

    Transparencia Internacional criticó el débil esfuerzo que hacen los gobierno por controlar la corrupción y el impacto que el fenómeno tiene en la población.

    'El Índice muestra que algunos gobiernos no protegen de forma adecuada a sus ciudadanos frente a la corrupción, ya se manifieste esta en abuso de recursos públicos, sobornos o el hermetismo en la toma de decisiones', dice un comunicado del TI sobre los resultados de la lista.

    Nueva Zelanda obtuvo la primera posición (9.5), seguida por Finlandia y Dinamarca, con 9.4 cada una.

    En último lugar se ubican Somalia y Corea del Norte, que obtuvieron 1.0 en su calificación.

    ¿Y la rendición de cuentas?

    Las instituciones del gobierno se ha empecinado en negar información pública, pese que el Poder Ejecutivo declaró los cuatros años de la administración del presidente Porfirio Lobo como período de total transparencia.

    La rendición de cuentas sobre compras de emergencia es escasa, mientras que documentos sobre el funcionamiento de las entidades son manejados con recelo. Por ejemplo, cuando se decretó estado de emergencia por la epidemia del dengue en 2010, la Secretaría de Salud nunca explicó cuántos millones de lempiras se invirtieron en combatir la enfermedad.

    Casa Presidencia también hace caso omiso a liquidar los gastos de viajes de sus funcionarios al exterior con prontitud.

    El último caso evidente de poca transparencia sucedió en la Secretaría de Relaciones Exteriores, donde se han negado a revelar un informe sobre la evaluación de los consulados.