El presidente del Congreso Nacional, Juan Orlando Hernández, invitó al expresidente Manuel Zelaya Rosales, a ponerse de rodillas y pedirle perdón a Dios por todo el daño que le causó a Honduras.
En el 2009, Zelaya llevó al país a la peor crisis de la historia, al intentar realizar una consulta popular declarada ilegal.
Según sus detractores, esta consulta tenía por objetivo convocar a una Asamblea Nacional Constituyente para cambiar la forma de gobierno en Honduras, propiciar el continuismo y derogar la Constitución de la República. Hernández le recordó a Zelaya que cuando fue presidente llevó al país a la división y al caos financiero y político.
El titular del Legislativo aseguró que Zelaya recibió el país con bajos índices de criminalidad y con una deuda externa prácticamente en cero.
Sin embargo, durante sus tres años y medio de gobierno, los homicidios se dispararon a casi 70 por 100,000 habitantes y la deuda externa volvió a los niveles insostenibles de antes.
Por tal motivo, Hernández dejó entrever que Zelaya no tiene moral para cuestionar las decisiones del actual gobierno, ya que se han enfocado en intentar acabar con el desorden que dejaron tanto él como Roberto Micheletti.
Estas declaraciones las dio en respuesta a declaraciones de Zelaya, quien se manifestó en contra de que se apliquen impuestos a la comida y que se vulnere la libertad de expresión a través de reformas a la ley de Telecomunicaciones.