Tegucigalpa, Honduras.- Honduras se encuentra en el Nivel 2 del Informe sobre Trata de Personas de 2026, elaborado por el Departamento de Estado de Estados Unidos.
El informe incluye a los países cuyos gobiernos no cumplen plenamente con las normas mínimas establecidas en la Ley de Protección de las Víctimas de la Trata de Personas de Estados Unidos, pero reconoce que realizan esfuerzos significativos para cumplirlas.
Que Honduras se ubique en el Nivel 2 es una buena calificación, pero significa que el país no cumple plenamente con los estándares mínimos para la eliminación de la trata de personas, aunque realiza esfuerzos para alcanzar esos parámetros.
El documento evalúa las medidas adoptadas por cada país en materia de prevención, protección de las víctimas, investigación y persecución de los responsables de este delito.
En esta categoría se reconocen los avances de los gobiernos, aunque también se señalan las deficiencias que impiden que los países alcancen el Nivel 1, la categoría más alta del informe.
De acuerdo con el apartado dedicado a Honduras, disponible en el informe del Departamento de Estado, el país aumentó el número de procesos judiciales contra presuntos tratantes y las condenas por estos delitos.
El documento detalla que, durante 2024, Honduras investigó 42 casos, inició procesos judiciales contra 69 sospechosos y obtuvo 30 condenas, frente a las 21 registradas el año anterior. La mayoría de los casos estuvo relacionada con la explotación sexual.
No obstante, Estados Unidos advirtió que Honduras todavía presenta deficiencias en la atención a las víctimas. Aunque durante 2024 se investigaron 42 casos, el informe señala que el Estado no informó si todas las víctimas identificadas recibieron los servicios de asistencia correspondientes.
Uno de los principales obstáculos señalados en el documento es la falta de personal, recursos y cobertura territorial. Según el informe, las unidades policiales y fiscales concentran sus esfuerzos en Tegucigalpa y San Pedro Sula, mientras que en otras zonas del país la presencia institucional continúa siendo limitada.