Tegucigalpa, Honduras.- El hondureño Carlos Arnoldo Lobo, conocido como “El Negro Lobo”, fue retirado de la lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, lo que implica el desbloqueo de los bienes que mantenía bajo jurisdicción estadounidense.
La decisión fue ejecutada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), como parte de una actualización oficial realizada entre marzo y abril de 2026, según una notificación emitida el 7 de abril.
Con esta medida, quedan sin efecto las restricciones financieras que pesaban sobre Lobo dentro del sistema estadounidense, incluyendo el bloqueo de activos y la prohibición de realizar transacciones.
No obstante, las autoridades aclararon que la exclusión responde a revisiones administrativas periódicas y no implica la eliminación de sus antecedentes penales.
Lobo fue liberado en agosto de 2023 tras cumplir una condena en Estados Unidos por delitos relacionados con el narcotráfico. Inicialmente sentenciado a 20 años de prisión, su pena fue reducida a poco más de diez años tras colaborar con autoridades federales, sumado al tiempo que permaneció detenido desde 2014.
En el ámbito nacional, la medida no tiene efecto sobre los bienes que le fueron incautados en Honduras. Entre 2014 y 2015, tribunales hondureños ordenaron el decomiso definitivo de un patrimonio estimado entre 450 y 500 millones de lempiras, que incluía propiedades en San Pedro Sula, La Ceiba y Roatán, así como fincas, terrenos, embarcaciones, cuentas bancarias, empresas y vehículos.
Carlos Arnoldo Lobo fue capturado en marzo de 2014 en Honduras y extraditado en 2015 a Estados Unidos, convirtiéndose en el primer hondureño enviado a ese país por delitos de narcotráfico tras la reforma constitucional de 2012. Las autoridades estadounidenses lo identificaron como un operador clave en el traslado de cocaína desde Sudamérica hacia Estados Unidos, utilizando Centroamérica como ruta.
La salida de la lista SDN implica únicamente el levantamiento de las sanciones económicas dentro del sistema financiero estadounidense, sin que esto conlleve la restitución de bienes ni la eliminación de su historial judicial.