El gobierno de El Salvador pretende la isla Conejo, adscrita al municipio de Goascorán, Valle, para instalar un faro y un centro de monitoreo marítimo que sirvan para guiar las embarcaciones hacia el puerto La Unión.
Eso concluyen algunos habitantes de la zona que ven con preocupación las pretensiones salvadoreñas sobre la isla, que según el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya de 1992, nunca estuvo en disputa por considerarla estrictamente hondureña.
Edwin Antonio Sandoval, habitante de la zona sur, advirtió que desde hace varios años se maneja que el puerto La Unión requiere un faro para guiar las embarcaciones que navegan en el sector del Golfo de Fonseca.
Sandoval sostuvo que es necesario adoptar medidas ante las intenciones salvadoreñas y también advirtió sobre los efectos que podrían generar instrumentos como la Ley de las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE) en torno a la soberanía.
Por su ubicación, la isla Conejo facilitaría la navegación de las embarcaciones e incrementaría el flujo comercial en el puerto salvadoreño que todavía no termina de arrancar por la poca profundidad de sus aguas, explicó.
El gobierno de El Salvador reactivó el pasado 1 de septiembre sus pretensiones sobre isla Conejo, luego de un acto cívico celebrado en la zona por los miembros de las Fuerzas Armadas y autoridades de la Secretaría de Defensa de Honduras.
El hecho originó el intercambio de notas entre las secretarías de Relaciones Exteriores de ambos países y una serie de reacciones tanto por Honduras como por El Salvador. El fin de semana, el secretario del Interior y Población, Áfrico Madrid, viajó a la isla para participar nuevamente en un acto de izar la Bandera y entonar de las notas del Himno Nacional al conmemorarse 192 años de independencia.
En su visita, el secretario del Interior y Población hizo públicos los planes del gobierno de Honduras de construir un helipuerto en la isla para facilitar el ingreso a la zona, ya que actualmente solo se logra llegar en lancha o a pie cuando la marea está baja, ya que la distancia a tierra firme es de apenas 600 metros.
“Es importante que Honduras continúe ejerciendo soberanía en la isla porque ya se conocen cuáles son los intereses que tiene el gobierno de El Salvador sobre la zona”, consideró Graco Pérez, experto en derecho internacional.
Además de la construcción de un helipuerto, el gobierno de Honduras planifica la puesta en marcha de un proyecto de electrificación de la isla.