La Iglesia Católica lamentó que solo el 17 ciento de las personas en el mundo son cristianas.
Esto se refleja en la falta de temor a Dios, lo que contribuye en el incremento de la violencia. Así se expuso en la homilía de la iglesia Catedral, en la misa oficiada por el sacerdote Jorge Castillo.
“Solamente el 17 por ciento de la población mundial conoce a Jesucristo”, expresó el presbítero. Por lo anteriormente expuesto, hizo un llamado a la sociedad para evangelizar y masificar la palabra de Dios.
A su criterio, estas cifras “nos escandalizan, pero más que escandalizarnos nos deben de preocupar”.
“Los que se ausentan del camino recto de la salvación vienen a contribuir al incremento de la violencia, porque su desconocimiento de Dios elimina el temor hacia él, así como el amor por las demás personas”.
Los datos fueron destacados en la homilía celebrada, centrada en que “Dios sabe lo que vivimos en Honduras”.
La Iglesia Católica conmemoró el Día Mundial de las Misiones. El 37 por ciento de la iglesia universal es tierra de misión, donde los misioneros dan su vida, destacó.
Interpretó los pasajes bíblicos referidos a cómo una persona de fe debe orar. “Debe ser perseverante, insistente, confiada”, dijo. Para el caso, ejemplificó que alguien no debe decirle a Dios que tiene un determinado problema, porque Él ya lo sabe. “Debe de decir: ‘problema, yo tengo un Dios muy grande’”, expresó.
“No perdamos la mirada en el Dios que lo puede todo. Dios sabe lo que estamos pasando”, agregó. En la homilía reiteró que Dios sabe los problemas que atraviesa Honduras.
“¿Acaso Dios es indiferente a lo que nos está tocando vivir a diario en nuestra Honduras? Tantas injusticias, tanta trampa, corrupción”, dijo.
“¿Acaso debemos decirle a Dios lo que él tiene que hacer? Digamos mejor: Señor, haznos tuyo”, agregó.
Familia pide ayuda
En la lectura del Evangelio del domingo se recordó cómo una viuda ya no tenía a quién pedirle ayuda. Al no contar con su familia ni amistades, se encontraba en una situación de necesidad extrema, por lo que acude a un juez pidiendo justicia.
Así puede ocurrir con muchos que pueden verse reflejados en esta figura de la viuda, al no tener a quién pedir ayuda se sienten decepcionados y no saben en quién confiar. “Tenemos que librar una batalla acudiendo a Dios”, dijo.
En la parábola la viuda acude a un juez pidiendo justicia. Es una manifestación de fe el buscar a Dios.
Así acudió una familia de Chamelecón que huyó de las amenazas de antisociales y piden protección para no ser víctimas de la criminalidad.
Con la oración se logrará resultados, “la paz para nuestra Honduras, una paz duradera, construida desde la solidaridad y fraternidad”. “No queremos más divisiones, no más egoísmo, no más odio, no más venganza”, exclamó el presbítero.