Las privadas de libertad del Penitenciaria Nacional Femenina de Adaptación Social (PNFAS) expusieron una serie de quejas a autoridades nacionales por el sistema de preliberación que existe en el centro.
Un grupo de reclusas señaló que no hay una política objetiva al momento de conceder este beneficio por parte de los jefes del centro, por lo que solicitaron que se mejore ese sistema.
Las molestias fueron expresadas ante una delegación de la Secretaría de Justicia y Derechos Humanos (SJDH) y jueces ejecutores que se desplazaron al recinto, en Támara, para conocer las inquietudes de las prisioneras.
Un grupo de 16 encarceladas sesionaron con los funcionarios y el principal lamento manifiesto es que la preliberación o libertad condicional se otorgó en la mayoría de los casos por amiguismo y por méritos de las detenidas.
El secretario general de la SJDH, Denis Gallegios, manifestó que se analizará en una propuesta de plan para mejorar el procedimiento del permiso de preliberación.
En general, agregó, en los centros penales la libertad condicionada no se ha sujetado a las normas establecidas en la legislación y por ello es que se reportan denuncias de abusos.
Los jueces de ejecución también tomaron notas de los señalamientos hechos por las prisioneras para analizar la búsqueda de una solución a esa problemática.
En el PNFAS existe una población penitenciaria de 189 detenidas, la mayoría por delitos relacionados al tráfico de drogas.
Otro tema que fue discutido ampliamente fue el derecho a indulto al que muchas de las convictas quieren aplicar.
“Hemos visto la situación de vulnerabilidad, acceso a la justicia para las privadas de libertad, y se habló sobre los indultos porque ese es un derecho al que los prisioneros pueden apelar”, dijo Gallegos.
A las detenidas se les explicó cuáles son los requisitos para pedir el perdón de la pena y los pasos que se tienen que seguir para ello.
Hasta los momentos solo 29 privadas de libertad han solicitado el beneficio del indulto de las 400 peticiones que se han hecho.
El indulto es concedido por el Presidente, previo dictamen favorable de la Secretaría de Justicia.
Para optar a la excarcelación se requiere, entre otras cosas, que él o la detenida haya cumplido la mitad de la pena, haber tenido buena conducta y que el delito por el que se le condenó no sea relacionado con actos contra la vida.