Tegucigalpa, Honduras.- Defensores de Honduras expresó su preocupación y exigió una respuesta inmediata ante las consecuencias que tendría para el país la finalización del Estatus de Protección Temporal (TPS) y la crisis tras el aumento en tarifas de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
La organización advirtió que tanto el retorno de miles de hondureños amparados por el TPS como la situación financiera y administrativa de la ENEE representan desafíos que "impactan directamente el empleo, la economía familiar, la seguridad ciudadana, la inversión y la estabilidad social del país".
En el comunicado, señalaron que el regreso de miles de compatriotas podría reducir el ingreso de remesas, presionar el mercado laboral, aumentar la demanda de servicios públicos y generar nuevas tensiones sociales.
Sostuvieron que el Estado debe prepararse para recibir, orientar y facilitar la reintegración productiva de los hondureños que retornen al país, destacando que muchos de ellos cuentan con experiencia laboral.
Recientemente, el presidente Nasry Asfura se dirigió al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, para abogar por la situación de los hondureños afectados por la cancelación del TPS.
"Considero indispensable continuar promoviendo, por la vía diplomática y administrativa, las alternativas jurídicamente disponibles que permitan proteger a las familias hondureñas y asegurar una transición ordenada, previsible y humanitaria", expresó Asfura en una carta.
Crisis de la ENEE
Por otro lado, advirtieron que el reciente incremento cercano al 12% en el costo de la energía golpea hogares, pequeños negocios, industria y empleo.
Cabe recordar que desde el pasado 30 de junio entró en vigencia el nuevo pliego tarifario correspondiente al período de julio, agosto y septiembre de 2026.
El porcentaje determinado por la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (Cree) equivale a 66 centavos, mientras que el valor promedio del kilovatio hora (kWh) consumido durante el tercer trimestre por los abonados de la estatal es de 5.98 lempiras.
Ante esto, añadieron que resulta "inadmisible para los ciudadanos que cumplen con sus obligaciones asuman de manera desproporcionada pérdidas causadas por mora, mala administración, privilegios, contratos opacos y decisiones tardías".
"Defender nuestra ENEE no significa justificar sus errores, sino corregirlos con transparencia, eficiencia y responsabilidad nacional. Honduras necesita una ENEE pública, viable, técnicamente administrada y al servicio del desarrollo", señalaron.