Washington, EE UU.- Cossette López, embajadora de Honduras ante la Organización de Estados Americanos (OEA), mostró su preocupación a nombre del Estado hondureño sobre las recientes decisiones del régimen de Daniel Ortega en Nicaragua.
Ortega, acompañado de su esposa y copresidenta Rosario Murillo, anunció el pasado 20 de julio que no volverá a haber elecciones en ese país y retó a sus opositores para intentar quitarles el poder.
Ante ello, la OEA aprobó en reunión extraordinaria de cancilleres celebrada en Washington una resolución que exige a Nicaragua la celebración de elecciones.
En el encuentro, la OEA también aprobó la liberación incondicional de presos políticos en territorio nicaragüense.
Cada representante de los Estados miembros tomó la palabra y casi al final le tocó el turno a Cossette López, exconsejera del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Honduras.
"Honduras muestra su profunda preocupación por la situación de Nicaragua y particularmente por las recientes decisiones que inciden directamente en las condiciones para el ejercicio de la democracia y la participación política", inició diciendo.
López añadió que "compartimos con los Estados que forman parte de esta organización los valores y principios que sustentan nuestro sistema interamericano, entre ellos la democracia, el pluralismo político y el Estado de derecho".
Siguiendo su intervención, apuntó: "Para Honduras, estos principios constituyen elementos esenciales para la estabilidad y convivencia, así como para el desarrollo de nuestras sociedades".
Lo aprobado por la OEA también insta a recuperar la separación de poderes, divulgar el paradero de los desaparecidos y devolver la nacionalidad a las personas que fueron despojadas de ella, pero no incluye la imposición de sanciones para el gobierno de Ortega y Rosario Murillo.
"La democracia no es solamente un principio fundamental, es también una condición necesaria para certidumbre, confianza y estabilidad. Las recientes reformas adoptadas en Nicaragua generan una seria preocupación respecto a las condiciones necesarias para garantizar una participación política amplia y un sistema democrático plural", continuó diciendo la representante de Honduras.
Reafirmó que "para Honduras no puede existir una democracia efectiva sin espacios reales de participación, sin pluralismo político y sin la posibilidad de que los ciudadanos expresen libremente sus preferencias".
La OEA decidió tomar medidas luego que Daniel Ortega impulsara una reforma constitucional para impedir la participación electoral de personas consideradas como "traidores a la patria", en referencia a la oposición.
"La democracia se construye mediante la participación, alternancia y separación de poderes; cualquier aspecto que limite estos elementos debilita las bases en las cuales se sustenta una sociedad democrática", acotó López.
Finalmente, estableció: "Para Honduras el objetivo es claro: contribuir a que Nicaragua pueda avanzar hacia un sistema democrático plural, inclusivo y funcional en el que existan condiciones efectivas para la participación política".
El secretario general de la OEA, Albert Ramdin, manifestó que es "urgente" que Nicaragua recupere el orden constitucional y pidió a los Estados miembros que actúen mediante herramientas como sanciones económicas que no afecten a la población, así como restricciones financieras y de viaje para ciertas autoridades.