Honduras

Control de mesas por un movimiento generó los nulos

Los blancos son un mensaje que los candidatos no eran de su agrado. Políticos deben preocuparse por las mesas, para bien del país.

    07.04.2014

    Para el analista político, Julio Navarro, la proliferación masiva de votos nulos en las recientes elecciones primarias en los tres partidos tiene su origen, en gran parte, en el control casi absoluto de las mesas por parte de uno de los movimientos en contienda.

    A esto hay que sumarle los votos blancos, que si bien es cierto la Mesa Electoral Receptora no tiene responsabilidad porque refleja la intención del ciudadano, también son significativos porque fueron numerosos, especialmente en el Partido Liberal.

    Según el análisis de EL HERALDO, en su edición del lunes, casi 300 mil personas que acudieron a las urnas el 18 de noviembre anularon el voto o ejercieron el sufragio en blanco.

    El Partido Liberal registra 38,926 votos nulos; 5,693 el partido Libertad y Refundación (Libre) y 79,451 el Partido Nacional. Entre los tres partidos se generan 124,070 votos nulos, equivalentes al 13.41 por ciento de la afluencia electoral.

    En cuanto a votos blancos, el Partido Liberal lleva acumulados 59,832; el partido Libre 25,500 y 85,853 el Partido Nacional. Entre nulos y blancos, los tres partidos suman casi 300 mil votos que no fueron tomados en cuenta, equivalentes al 33.42 por ciento.

    Los votos nulos duplican la sumatoria de los votos obtenidos por las cuatro corrientes minoritarias de los dos partidos históricos, que apenas acumularon 58,196 votos válidos. Los votos blancos, por su parte, triplican a los movimientos en referencia.

    Para Julio Navarro, el comportamiento de los votos nulos “es inédito en la historia electoral de Honduras”. “A lo más que han llegado los votos nulos y blancos es al 1.6 por ciento”.

    “Para mí”, dijo, “el voto nulo se debe al control que tenía determinado movimiento en la mesa electoral. Si yo soy dueño de un movimiento y tengo cinco miembros en la mesa, entonces yo digo: este voto es nulo, nulo y nulo”.

    Respecto al voto blanco, el entrevistado considera que es el resultado “de las personas que fueron presionadas antes de votar, ya sea porque eran empleados públicos, que tenían alguna relación con un político o que no estaban de acuerdo con sus candidatos”.

    “Los partidos deberán hacer una investigación científica de cuáles son las motivaciones y los mensajes que están dando con ese voto blanco”.

    A criterio del analista, la única forma de evitar tanto voto nulo en las próximas elecciones, es que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) entregue la credencial de mesas con nombres y apellidos “y solo a las personas que han sido capacitadas para estar en urnas”.

    Se pronunció en contra de la iniciativa de un sector de la sociedad civil que propone “ciudadanizar” las mesas como si las personas que van ahí no son ciudadanos.

    Lo que hay que hacer es “profesionalizar” la mesa, para bien de la transparencia del sistema electoral.

    Los políticos se aprovechan de las debilidades de la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas enviando a las mesas a sus activistas más audaces, a sus parientes más cercanos. De manera que los resultados son el resultado de esas maniobras políticas.