Tegucigalpa, Honduras.- El Congreso Nacional se encuentra desde esta semana bajo un amplio y reforzado dispositivo de seguridad, con el despliegue de cerca de 3,000 elementos de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional.
Estas acciones son parte del resguardo institucional que acompaña el proceso de transición política y el cumplimiento del calendario constitucional que culminará el próximo 27 de enero con la toma de posesión del presidente electo Nasry Asfura.
El despliegue responde a una estrategia de seguridad planificada por fases y tiene como objetivo central garantizar el traspaso de mando del Poder Legislativo, el desarrollo de las actividades programadas en el Congreso Nacional durante los días 21, 23 y 25 de enero, así como asegurar que la transición presidencial se lleve a cabo en un ambiente de paz, orden y respeto a la Constitución de la República.
El jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Héctor Valerio, explicó que la misión que ejecuta la institución castrense está directamente vinculada al mandato constitucional de resguardar la democracia y la alternabilidad en el ejercicio de la presidencia.
Señaló que las Fuerzas Armadas actúan en coordinación con la Policía Nacional y bajo un monitoreo permanente del alto mando militar, con el propósito de que el país llegue al 27 de enero sin incidentes que alteren el proceso de cambio de poder.
Valerio recordó que las Fuerzas Armadas ya cumplieron un rol fundamental antes y después de las elecciones generales al ponerse a disposición del Consejo Nacional Electoral, respaldar la declaratoria oficial de los resultados y custodiar el material electoral, acciones que se realizaron en estricto apego a la ley y sin contratiempos.
Indicó que esa misma misión constitucional continúa ahora en el Congreso Nacional, donde se concentran una serie de eventos para el cierre del actual período legislativo y la transición institucional.
El Congreso Nacional se ha convertido así en el epicentro de la agenda política de esta semana, desde hoy, 21 de enero, se desarrollan la instalación de la Junta Directiva provisional; el 23 de enero se instalará la Junta Directiva en propiedad, mientras que el 25 de enero se hará la instalación de la primera legislatura marca el inicio formal del nuevo período de funciones del Congreso Nacional.
Todas estas jornadas cuentan con un resguardo especial debido a su importancia dentro del proceso democrático.
El vocero de las Fuerzas Armadas, Mario Rivera, detalló que alrededor de 2,000 elementos militares han sido asignados específicamente a la misión de seguridad en el Congreso Nacional.
Las operaciones iniciaron desde el sábado pasado, pero hoy se intensificaron con inspecciones internas del hemiciclo legislativo, instalación de dispositivos de seguridad en el interior y exterior del edificio y el cierre de accesos, todo con el fin de garantizar que los eventos se desarrollen en un clima de tranquilidad.
Aseguró que hasta el momento no se han reportado incidentes y que las inspecciones, incluyendo las realizadas por binomios del Batallón Canino especializados en detección de explosivos, forman parte de los protocolos rutinarios en este tipo de operaciones.
Por su parte, la Policía Nacional mantiene un amplio control en el centro y casco histórico de Tegucigalpa, con el cierre de varias calles aledañas al Congreso Nacional y la regulación del tránsito vehicular y peatonal.
El director de Comunicaciones de la institución, Miguel Martínez Madrid, informó que se han habilitado accesos controlados para el personal y los diputados, mientras que la población puede transitar a pie bajo medidas de seguridad.
Además, se ha prohibido la venta y consumo de bebidas alcohólicas en el perímetro y se realizan registros preventivos para evitar el ingreso de armas u objetos que puedan poner en riesgo la seguridad.
El operativo policial se apoya en sistemas de monitoreo con cámaras de seguridad que transmiten en tiempo real a los centros de mando, permitiendo una vigilancia constante y una reacción inmediata ante cualquier eventualidad. También se mantiene atención médica preventiva en la zona como parte del dispositivo integral de seguridad.
Las autoridades de seguridad coinciden en que el despliegue no tiene un carácter intimidatorio, sino preventivo y constitucional, orientado a proteger a las personas, las instalaciones y, sobre todo, el desarrollo ordenado del proceso democrático.
Con el Congreso Nacional resguardado y las instituciones de seguridad coordinadas, Honduras avanza hacia la recta final del cambio de gobierno con un mensaje de estabilidad institucional, en la antesala de la toma de posesión presidencial del próximo 27 de enero.