Tegucigalpa, Honduras.- El Congreso Nacional juramentó este miércoles a la comisión interventora que asumirá la dirección administrativa de la Universidad Nacional de Agricultura (UNAG), en el marco del decreto aprobado la semana pasada para intervenir ese centro de estudios superiores.
La medida se adopta tras una nueva crisis institucional que ha impedido la normalidad en la gobernanza universitaria.
La juramentación se realizó en el hemiciclo legislativo, donde se oficializó que la comisión será coordinada y presidida por el representante de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).
Durante el acto, el secretario del Congreso Nacional notificó que las instituciones correspondientes remitieron formalmente las propuestas de los profesionales que integrarían la intervención.
La comisión quedó conformada por Javier David López Padilla, quien la presidirá; Ramón Edgardo Cárcamo Rivera; Olvin Rigoberto Álvarez Rodríguez; Luis Alberto Mejía Cálix y Ernesto Guillermo Cornejo Ortiz.
Los integrantes fueron propuestos por la UNAH, el Congreso Nacional y la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), conforme a lo establecido en el decreto legislativo.
Acciones
De acuerdo con el alcance de la intervención, la comisión asumirá el control administrativo de la UNAG por un período de 12 meses, con la responsabilidad de revisar procesos internos, evaluar la situación financiera y académica, y garantizar la continuidad de las actividades educativas.
Entre sus atribuciones se incluye la designación de autoridades interinas, la reorganización de estructuras de gestión y la presentación de un informe detallado sobre el estado institucional.
Asimismo, el equipo interventor deberá impulsar mecanismos de transparencia, auditar el uso de recursos públicos y sentar las bases para la conformación de una nueva Junta de Dirección Universitaria, que permita retomar el proceso de elección de autoridades bajo condiciones de legalidad y estabilidad.
La intervención de la UNAG representa un nuevo capítulo en la historia reciente de esa casa de estudios, ubicada en Catacamas, Olancho, que en los últimos años ha enfrentado disputas internas y cuestionamientos sobre su gobernanza.
Con la juramentación de la comisión, el Congreso busca encaminar un proceso de reorganización que restablezca la institucionalidad y garantice el normal desarrollo académico de sus estudiantes.
Luego de su juramentación, el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, los instó a trabajar de inmediato y realizar sus primeras reuniones.
Histórica crisis
La UNAG ha arrastrado una profunda crisis de gobernanza durante la última década, marcada por denuncias de corrupción y el uso de la institución como un "botín político". Desde el año 2016, la universidad ha sido escenario de constantes disputas de poder entre grupos internos de docentes y figuras políticas del departamento de Olancho, lo que ha derivado en al menos tres intervenciones ordenadas por el Congreso Nacional ante la incapacidad de elegir autoridades de forma transparente.
Investigaciones previas de EL HERALDO Plus revelaron irregularidades graves, como el abandono de maquinaria agrícola y ganado incautado que la OABI entregó a la universidad y que terminó convertido en "chatarra" o desaparecido bajo gestiones cuestionadas.
Además, se ha señalado un esquema de politización donde partidos de gobierno han intentado controlar la Junta de Dirección Universitaria (JDU) para imponer rectores afines, debilitando la autonomía académica y administrativa del centro educativo.
La crisis más reciente, que detonó la actual intervención de 2026, incluyó medidas drásticas como el envío de 2,800 estudiantes a clases virtuales bajo el argumento de falta de presupuesto para alimentación.
Sin embargo, sectores de la comunidad universitaria denunciaron que esta acción fue una estrategia para desarticular protestas estudiantiles y asegurar el nombramiento de un nuevo rector sin oposición, lo que terminó por forzar la entrada de la nueva comisión interventora.