Tegucigalpa, Honduras.- En conferencia de prensa, la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas confirmaron la activación de un “Comando de Crisis” con el objetivo de intervenir de manera inmediata las zonas donde ocurrieron los ataques armados que estremecieron al país durante las últimas horas.
Las autoridades detallaron que las operaciones se concentran principalmente en la comunidad de Rigores, en Trujillo, Colón, y en el sector de Corinto, Omoa, donde ya existe presencia de militares, policías, equipos de inteligencia y unidades de investigación criminal.
Según el comunicado oficial emitido por la Secretaría de Seguridad, los operativos incluyen retenes, patrullajes y control territorial para intentar ubicar a los responsables de los hechos violentos y garantizar la seguridad de la población.
Las autoridades se Seguridad señalaron que no permitirán que “estructuras criminales y actos terroristas” continúen sembrando temor en estas regiones del país, especialmente en sectores históricamente golpeados por conflictos ligados a tierras, cultivos de palma africana y grupos armados.
Las autoridades también confirmaron que fiscales del Ministerio Público y especialistas en medicina forense ya fueron desplazados hacia las zonas intervenidas para avanzar en las investigaciones y esclarecer lo ocurrido.
Masacres
Mientras tanto, la incertidumbre sigue creciendo entre familiares de las víctimas, ya que hasta este jueves 21 de mayo las autoridades no habían logrado confirmar oficialmente el número exacto de fallecidos ni la identidad de varios de los cuerpos encontrados en ambas escenas.
"La información oficial que tenemos es que no se han identificado los cuerpos y probablemente fueron retirados por los compañeros, familiares o los mismos criminales", destacó el ministro de seguridad, Gerson Velasquez.
Uno de los hechos más sangrientos ocurrió en la comunidad de Rigores, Trujillo, donde hombres armados irrumpieron en una finca de palma africana y atacaron a varias personas que se encontraban reunidas dentro de una iglesia.
Videos difundidos desde la escena mostraban un panorama devastador: bancas vacías, mochilas abandonadas, paredes perforadas por disparos y cuerpos tendidos en medio del recinto religioso.
Horas después, la violencia volvió a golpear en Corinto, Omoa, donde un operativo policial terminó en un enfrentamiento armado que dejó cinco agentes de la Dipampco muertos y al menos tres presuntos criminales fallecidos.
Entre las víctimas mortales figura el subcomisario Lester Amador, identificado preliminarmente como jefe de investigaciones de la Dipampco en Tegucigalpa.
Las autoridades revelaron además que "cinco miembros de la Policía Nacional permanecen desaparecidos" tras los enfrentamientos, por lo que continúan intensas labores de búsqueda en distintos sectores de la zona norte.
Intervención y despliegue
Durante la comparecencia, los altos mandos de seguridad explicaron que se ha puesto en marcha un protocolo especial de intervención para resguardar a las comunidades afectadas y evitar nuevos ataques armados.
La Policía Nacional indicó que equipos multidisciplinarios trabajarán de manera conjunta con fiscales, inteligencia militar y medicina forense para garantizar transparencia en las investigaciones y capturar a los responsables.
El jefe del Estado Mayor Conjunto, Valerio Ardón destacó el apoyo que va a dar las Fuerzas Armadas, pone a disposición en apoyo de la Policía Nacional toda la logística, todo el personal y la cantidad necesaria para llegar a las últimas instancias y dar con los responsables", dijo Valerio Ardón.
Asimismo, aseguraron que las operaciones no se limitarán únicamente a Colón y Cortés, sino que podrían extenderse hacia otras regiones donde estas estructuras criminales mantienen presencia desde hace varios años.
Líneas de investigación
De manera preliminar, las autoridades manejan como principal hipótesis conflictos relacionados con tierras, fincas productoras de palma africana y robo de fruta en la zona del Bajo Aguán, Colón.
Sin embargo, recalcaron que las investigaciones continúan abiertas y que todavía no existen capturas oficiales relacionadas directamente con las masacres registradas este jueves.
La Secretaría de Seguridad también lamentó públicamente la muerte de las víctimas y aseguró que se llegará “hasta las últimas consecuencias” para esclarecer esta nueva jornada violenta que vuelve a teñir de sangre al país.