"Me pusieron un fusil y les pedí que me perdonaran la vida": sobreviviente de masacre en Colón
Un joven suplicó por su vida y los atacantes lo dejaron ir. Es el único sobreviviente de la masacre en Rigores, Trujillo, que dejó al menos 10 muertos
- Actualizado: 21 de mayo de 2026 a las 11:49
Tras una masacre que causó el horror la madrugada del jueves 21 de mayo en la aldea Rigores, en Trujillo, Colón, un poblador cuya identidad se mantiene en reserva, logró sobrevivir al atentado en el que perecieron al menos diez personas. A continuación los detalles del testimonio.
El joven habló a través de Noticieros Hoy Mismo poco después de que se diera a conocer la tragedia. Entre lágrimas manifestó que suplicó a los homicidas que le perdonaran la vida. "Este es un cipote, un cipote joven", decían los hechores según detalló el sobreviviente.
"A mí me pusieron un fusil, y yo les dije que me perdonaran la vida", dijo la víctima, agregando que los autores del múltiple crimen accedieron a dejar huir de la muerte.
"Correte, pué", le dijeron los genocidas, por lo que sin pensarlo el testigo se fue corriendo del lugar donde varias personas yacían muertas entre sangre y masa encefálica expuesta.
Según versiones, algunas de las víctimas se encontraban orando cuando de repente, aparecieron los homicidas, que sin mediar palabras iniciaron a disparar en contra de la humanidad de todos los que estaban en la zona.
De acuerdo con la información preliminar, entre las víctimas murieron tres hermanas identificadas como Mirian Rodríguez, Mirza Rodríguez y Lina Rodríguez.
La cantidad exacta de fallecidos no ha sido confirmada oficialmente por las autoridades. Hasta ahora, se maneja una cifra de diez muertos, debido a los cadáveres que logran contabilizarse en un video que trascendió en redes sociales este jueves. No obstante, se estima que el recuento podría aumentar, ya que algunas familias se llevaron los cuerpos de sus seres queridos de la escena.
La versión inicial apuntaba a un conflicto de tierras como móvil del crimen, escenario que no es ajeno a la región del litoral atlántico. Sin embargo, las autoridades no descartan que el ataque haya sido ejecutado por una estructura criminal organizada, tomando en cuenta la forma en que fueron ultimadas las víctimas.
La brutalidad del hecho y el nivel de planificación que evidencia descarta, según las primeras valoraciones, que se trate de una disputa comunitaria convencional. Sin embargo, se espera que las autoridades esclarezcan el caso.
Por su parte, miembros de la Policía Nacional se apersonaron al lugar de los hechos donde se encontraron con los cadáveres dispersos.
Los investigadores trabajan en la recolección de evidencias y en la reconstrucción de los hechos para establecer responsabilidades.
Hasta el cierre de este artículo no se han reportado capturas, pero sí otros hechos violentos en otros puntos del país. Además de esta masacre, se registró otra en Omoa, Cortés, donde perdieron la vida al menos seis agentes policiales y tres civiles.