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El déficit habitacional que reporta el departamento de La Paz resulta imposible de vencer para los gobiernos locales.
Y es que los presupuestos con que cuentan la mayoría de los municipios de esta franja del territorio nacional son “raquíticos”, según los califican los alcaldes municipales.
En los últimos años las alcaldías de Cane, Cabañas y Marcala son las únicas que han logrado alianzas con organizaciones no gubernamentales como Cepudo y apoyo de la Secretaría de Obras Públicas Transporte y Vivienda (Soptravi) para construir algunas casas para familias pobres y madres solteras.
De acuerdo con Juan Manuel Melgar, alcalde de Cabañas, en la comunidad aún queda un déficit de unas 100 viviendas, pese a que durante su mandato se han logrado construir varias casas y se han mejorado otro porcentaje.
“Unas 46 residencias se lograron edificar en el casco urbano de la localidad en los últimos años”, informó Melgar.
En el municipio de Cane, en los últimos 11 años se han construido 60 casas con ayuda de organizaciones como Cepudo, Hábitat para la Humanidad y una contraparte municipal, según las autoridades de la Corporación Municipal.
“La escasa economía de una familia y el poco acceso a financiamientos son el principal inconveniente para construir una casa, ante esa situación los alcaldes debemos gestionar proyectos habitacionales para reducir el déficit”, manifestó Rosario Tejeda, alcalde de Cane.
En Marcala también se han edificado 61 viviendas, 46 de ellas con el aporte económico de Cepudo y las autoridades de Soptravi.
En el resto de los municipios las autoridades edilicias informaron que apenas pueden ayudar con algunas bolsas de cemento, láminas y bloques, entre otros materiales de construcción, pero no proyectos completos.
Costos
Según Víctor Palomo, ejecutor de obras de la comuna de La Paz, los costos de una vivienda en la zona varían según el tipo de material a utilizar.
“Para construir una vivienda de 60 metros cuadrados, de bloque, se necesitan unos 430,000 lempiras, si es de adobe al menos 410,000 y de ladrillo 500,000 lempiras”, explicó Palomo. En el caso de agregarles acabados internos y externos los costos pueden aumentar en unos 50,000.
Estadísticas
En el departamento se cuenta con 38,830 viviendas, en las que residen unas 196,322 personas. El déficit habitacional es de 9,572 viviendas, según encuesta realizadas por los ediles.
Para algunos alcaldes el problema de la falta de vivienda se debe a factores económicos y para otros es por la falta de tierra. Para al edil de Marcala, Rigoberto Villatoro, los costos para construir una vivienda son altos en comparación a la débil a economía que rige la zona.
En Marcala la vara cuadrada de un terreno tiene un costo de 1,500 lempiras en el casco urbano y fuera de la ciudad vale 500 lempiras.
En la ciudad de La Paz, en el casco urbano la vara cuadrada de tierra tiene un valor de 800 lempiras como mínimo.
Según cifras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y Hábitat para la Humanidad, Honduras enfrenta un déficit habitacional superior al millón de viviendas, uno de los más altos en Latinoamérica.
Condiciones
El escaso apoyo gubernamental en el tema de vivienda en la últimas décadas ha obligado a miles de familias del país, y en especial del departamento de La Paz, a vivir en viviendas en alquiler.
Uno de los casos es la familia de Delia Molina, madre de tres hijos, quien a lo largo de su vida de familia ha residido en más de siete lugares distintos a causa del cambio de casa que ha alquilado.
Por el alquiler de la casa donde reside en la actualidad paga 3,000 lempiras mensuales, cantidad que es más de la mitad del sueldo familiar.
El ingreso mensual de la familia es de 6,000 lempiras.
“Para nosotros es difícil tener que alquilar una casa, ya que con el sueldo de mi pareja cubrimos todos los gastos familiares e incluso el tratamiento de uno de mis hijos que nació con problemas de salud”, agregó la señora.
La entrevistada manifestó que una de sus metas es construir una casa, pero no cuenta con un terreno ni con los recursos económicos para hacer realidad este sueño.
“Ahorrar es imposible porque todo el dinero se va en gastos, por el momento no tenemos alternativa”, manifestó.
En el casco urbano de La Paz se han construido unas cinco cuarterías como solución habitacional temporal para personas de escasos recursos económicos.