La Ceiba, Honduras.-Habitantes del litoral Atlántico de Honduras atraviesan una situación crítica debido a los constantes apagones del fluido eléctrico, que en muchos casos se prolongan por más de diez horas consecutivas. La crisis se ve agravada por una intensa ola de calor, convirtiendo el día a día de los ciudadanos en una verdadera pesadilla.
En el municipio de Jutiapa, la indignación es generalizada. Los pobladores reportan que no existe un solo día que no les suspendan el servicio. Rafael Lozano, residente de la zona, alzó la voz en representación de su comunidad para denunciar la precariedad del servicio.
“Queremos hacer una denuncia desde Jutiapa; no hay día del mundo que la ENEE no corte la energía. Desde que cae la tarde y toda la noche la quitan. Ya no aguantamos tanto apagón”, expresó Lozano con frustración.
El afectado detalló que, en algunas ocasiones, las familias deben pasar toda la noche a oscuras, restableciéndose el servicio hasta el mediodía del día siguiente. Esta problemática se extiende a varias aldeas del municipio, como, Belaire, Piedras Amarillas, Cefalú y California, entre otras.
Impacto económico en La Ceiba
La situación en La Ceiba no es distinta. . Comerciantes del centro de la ciudad aseguran que las pérdidas son incalculables y que muchos negocios están al borde del colapso.
Revisarán reducción del plazo para el pago del recibo de energía eléctrica. Carlos Lozano, comerciante del sector central, manifestó que la justificación de “mantenimientos” ya no es creíble ni aceptable.
“Estos apagones nos están llevando a la quiebra. Siempre dicen que están haciendo mantenimientos, pero la energía siempre se va. Pedimos a las autoridades que nos garanticen el servicio porque de eso dependen nuestros negocios”, sentenció Lozano.
Respuesta de las autoridades
Por su parte, autoridades regionales de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) han reiterado que parte de las interrupciones obedecen a labores de mantenimiento programado en los circuitos, con el fin de “mejorar el servicio” a largo plazo.
Sin embargo, existe un vacío de respuestas ante las denuncias de los usuarios que reportan cortes fuera de los horarios establecidos en los cronogramas oficiales.
Mientras tanto, entre el calor sofocante y la oscuridad, los habitantes del litoral siguen esperando una solución definitiva a una crisis que parece no tener fin.
En horas pico y con las altas temperaturas, esta región tiene una demanda máxima de 1,650 megavatios y la disponibilidad proyectada es de 1,668 MW. La ENEE dejó de invertir en las áreas básicas, específicamente en la transmisión, desde hace unos 25 años.