Para el precandidato Yani Rosenthal,
a un aspirante a la presidencia de la República se le debe medir por su recorrido y sus resultados. Es por eso que él basa muchas de sus propuestas en su trabajo previo como ministro de la Presidencia, donde asegura que hizo un especial enfoque en el apoyo a las Mypimes.
Desde su punto de vista, la resolución a los principales problemas del país pasa por la toma de medidas efectivas a corto plazo que rescaten a Honduras de su rumbo actual y la encaminen a un proyecto sostenido a mediano y largo plazo.
Sus medidas para reanimar la labor del gobierno apuntan a la simplificación de los trámites burocráticos, el fortalecimiento de los cuerpos de policía municipal y ejercer la gestión por resultados, de acuerdo a medidas que, según él, ya pudo empezar a aplicar en sus dos años como ministro de la Presidencia (enero 2006-enero 2008). En cuanto a las acciones a tomar para reactivar la economía del país, Rosenthal basa su apuesta en el apoyo a la pequeña y mediana empresa, en drástico cambio de rumbo en la política monetaria del país y una atención especial a lo que él llama el departamento 19: los hondureños en el extranjero.
Cabe resaltar que Yani Rosenthal ha sido el único de los candidatos liberales y nacionalistas que ha tenido publicado su plan de gobierno desde el momento en que se realizó este trabajo de entrevistas. Además, pudo facilitar a El Heraldo un plan concreto de actuación para aprovechar y proteger mejor a los 1,200,000 hondureños que viven en el extranjero y constituyen la principal fuente de ingresos de nuestro país.
¿Qué hacer con la crisis educativa? El principal obstáculo para resolver la crisis educativa es que hemos dejado que el gobierno, los maestros y los políticos intenten solucionarla mediante acuerdos entre sí. Estos han sido, a todas luces, insostenibles técnica, política y presupuestariamente. Corresponde a todos los sectores de la sociedad solventar la crisis educativa.
La participación activa de la ciudadanía en general y la sociedad civil organizada; los empresarios y obreros; y las autoridades locales y los dirigentes comunitarios; es fundamental para que junto a los funcionarios gubernamentales y dirigentes magisteriales lleguemos a un gran acuerdo nacional que garantice la cobertura del servicio a todos aquellos que requieran educación formal con un elevado nivel de calidad.
Es impostergable mejorar el rendimiento académico estudiantil, especialmente en materias básicas como español y matemáticas. De igual forma, deben ejecutarse acciones concretas para incidir en los factores asociados a ese bajo rendimiento escolar, mejorando la infraestructura de las escuelas y colegios, dotando de equipo tecnológico y textos y elevando las capacidades de los profesores que se desempeñan en el sector educativo oficial.
Son acciones impostergables a tomar desde el Estado la masificación de la educación preescolar, la educación técnica que prepare a los jóvenes para insertarse con facilidad en el mercado laboral, además de garantizar a los pueblos indígenas y afrodescendientes el acceso a la educación multicultural multilingüe.
¿Qué hacer con una juventud cada vez más numerosa, con deficiencias educativas y necesidad de empleo?
El gobierno debe focalizar programas que permitan mejorar la calidad de los servicios educativos que se prestan a los jóvenes y crear condiciones para que los mismos, una vez culminados sus estudios, puedan obtener un empleo digno o una fuente de ingresos a través de un emprendimiento.
Si solamente eso garantizara el Estado, ya mucho haría por los jóvenes ciudadanos de este país, ya que la educación es un medio efectivo para la inclusión social y generar desarrollo humano, si solamente eso garantizara el Estado. A fin de evitar una generalizada precariedad en los empleos juveniles, se debe ejecutar una mayor articulación entre la oferta educativa y la demanda del mercado laboral vigente.
Programas como Mi Primer Empleo, Proempleo y Metas, y los ejecutados por el Instituto de Formación Profesional (Infop), deben ampliarse en todo el país, ya que garantizan el desarrollo de capacidades a los jóvenes que por alguna razón no forman parte del sistema formal de educación, y permiten una rápida inserción laboral a través de proyectos de acción afirmativa.
Es ineludible vigorizar los programas de apoyo a la micro, pequeña y mediana empresa, especialmente aquellos que promuevan los emprendimientos juveniles, brindándoles asistencia técnica y acceso a crédito.
¿Qué hacer con el crecimiento de la población y la falta de un plan de ordenamiento territorial efectivo? El control del crecimiento poblacional es indispensable para garantizar un desarrollo sostenible en el país. En este sentido es necesario que desde las distintas instituciones del Estado se tomen las medidas pertinentes que eviten la profundización de las condiciones de pobreza en las que viven millones de hondureños, se exploten adecuadamente los recursos naturales y se garantice el respeto a los derechos reproductivos de las mujeres.
Tomando en consideración que la población se asienta en un territorio específico, que muchas veces no es apto para atender las demandas de la gente, se debe de inmediato cumplir a cabalidad con el contenido de la Ley de Ordenamiento Territorial para planificar de forma organizada el desarrollo en las regiones y municipios, de acuerdo a sus ventajas territoriales y naturales, formulando y ejecutando estrategias que orienten la inversión del sector público y privado.
Habrá que analizar el potencial de cada territorio y en función de las necesidades y oportunidades diseñar las formas de administración del territorio, el uso del suelo en relación directa a su potencial y la ubicación de los asentamientos humanos.
¿Qué estrategia y qué sectores apoyaría usted para que la economía crezca a un ritmo aceptable con las necesidades del país?
Reducción de las tasas de interés a niveles que sean accesibles para todos los hondureños.
Eliminar las normativas y leyes que impiden el acceso al crédito para la mediana, pequeña y microempresa.
Fortalecer Banhprovi (Banco Hondureño de la Producción y Vivienda) como mecanismo para ofrecer crédito barato y accesible a largo plazo a los pequeños empresarios.
Establecer programas de financiamiento de vivienda a largo plazo como mecanismo para incentivar la industria de la construcción.
Reconstruir el Programa Nacional de Competitividad como herramienta para eliminar barreras que impiden organizar microempresas y pequeños negocios.
Reducir la burocracia y el número de días que se requiere para obtener permisos de operación, permisos ambientales, permisos sanitarios y permisos de construcción.
Potenciar la recientemente aprobada Ley de Garantías Recíprocas (presentada por mí), como instrumento para aumentar el acceso al crédito a las Mipymes.
Iniciar programas de atracción de inversión extranjera.
Fortalecer la posición competitiva de Honduras en el sector maquilero.
Ampliar programas de exportación de productos no tradicionales.
Continuar trabajando con el sector caficultor. Fortalecer el fideicomiso del café, plan de vivienda para productores de café, acceso al IHSS (Instituto Hondureño de Seguridad Social) para los productores, plan de retiro y apoyo financiero a pequeños productores para la tecnificación de fincas de café.
¿Cómo piensa usted sanear las deudas del sector público?
El endeudamiento público crece porque el gasto público ha crecido desmesuradamente en un período de tiempo en el cual los ingresos del Estado se han visto reducidos. Esto ha obligado al Estado a endeudarse. Debido a la falta de acceso al financiamiento externo como consecuencia de la crisis política de 2009, el gobierno se endeudó internamente.
El crecimiento de la deuda pública ha ocasionado que los compradores de bonos públicos comiencen a tener temor de poder cobrar dichos bonos. Esto ha obligado al gobierno a pagar tasas de interés cada vez más altas, lo que causa un gasto público cada vez más alto y una espiral de endeudamiento público. Si el endeudamiento público sigue creciendo al ritmo actual de más de mil millones mensuales, la crisis económica obligará al actual gobierno a realizar una fuerte devaluación para poder ajustar el nivel de endeudamiento en Lempiras.
La solución es por las dos vías: reducir el gasto público excesivo mediante la eliminación del despilfarro y del costo excesivo en las adquisiciones del Estado por la corrupción imperante en los procesos licitatorios y compras directas; al mismo tiempo, lograr que la economía se reactive y comience a crecer para que produzca más impuestos para el Estado.
El crecimiento económico se dará mediante las medidas económicas que implementaremos para lograrlo y que se adjuntan en el plan de gobierno.
¿Qué piensa hacer para bajar los altos índices de criminalidad en el país, especialmente en las zonas urbanas donde son más elevados?
Si la impunidad continúa tal cual hasta la fecha, difícilmente se podrá combatir el crimen y la delincuencia en Honduras. Es necesario que los criminales y delincuentes sean investigados, enjuiciados y castigados con todo el rigor de la ley. Para esto, es esencial que se mejoren los servicios de investigación criminal, se dote de suficiente equipamiento y tecnología a los operadores de justicia y se masifique la presencia de los mismos en todo el territorio nacional.
Igualmente, es necesario el proceso de reforma al sector justicia, particularmente a la Policía Nacional, el Ministerio Público y el Poder Judicial, para que la impartición de justicia se vuelva expedita y efectiva, y que la depuración de estas instituciones permita sancionar a los policías, fiscales y jueces corruptos.
Otro aspecto a tomar en consideración es hacer un abordaje local y comunitario al combate a la criminalidad, dando mayores recursos y autoridad a los gobiernos municipales y creando comités ciudadanos que colaboren a solucionar esta crisis que atenta contra la población hondureña.
Las cifras son escalofriantes, especialmente cuando observamos que los más afectados son los pobres y los jóvenes. Según datos de Casa Alianza, de 1992 hasta la fecha han muerto de forma violenta más de 7,600 personas de menos de 23 años, de las cuales el 30% se han suscitado en el presente gobierno.
Nuestra principal propuesta es la Ley de Policía Municipal, cuyos puntos más importantes son los siguientes:
Descentralizar el 50% del cuerpo policial, pasando a depender 50% directamente de los alcaldes municipales.
Asignar recursos de la tasa de seguridad a las alcaldías municipales a razón de L 300 anuales por habitante, por municipio, para el pago de los nuevos cuerpos de seguridad municipal.
Brindar entrenamiento a los policías municipales en el CIP a costo del gobierno central.
Mantener el restante 50% de la policía en el Ministerio de Seguridad como policía altamente entrenada con jurisdicción nacional.
Incremento al número de policías de 14,000 a 25,000.
¿Qué hacer con el gran tamaño y la baja eficiencia del sector público? El sector público es ineficiente, en gran medida, por la politización de sus estructuras y por lo complejo que es el ámbito de sus competencias y la vocación centralista de la burocracia nacional.
La reforma y modernización del Estado pasa en gran medida por mejorar la calidad del funcionario que está al frente de los asuntos públicos, y por descentralizar el poder estatal y generar mecanismos de control ciudadano. Los mecanismos de control entre los poderes del Estado y la participación de la ciudadanía en auditar el desempeño de las instituciones evitará los excesos en uso del presupuesto y permitirá una rigurosa evaluación de la calidad de los servicios públicos.
En cuatro años de gobierno se puede dejar blindado un servicio civil que permita que los que formen parte de la administración pública sean los que mayores méritos tengan y no los que por recomendaciones políticas partidarias andan buscando un empleo. Si la economía funciona bien, los empleos estarán en el sector privado, en las industrias, en el turismo y en el campo.
Del mismo modo, es importante descentralizar el poder público a las municipalidades y las comunidades; el fortalecimiento de los gobiernos locales garantiza mayor control por parte de los ciudadanos sobre las ejecutorias de los alcaldes y regidores, y los proyectos ejecutados por la comunidad reducen sustancialmente el costo de las obras de infraestructuras.
Conceder responsabilidades, competencias, autoridad y recursos a las instancias de gobierno regional, municipal y local vuelve eficiente la gestión estatal, reduce su tamaño y disminuye la corrupción, pues la gente está más cerca de quien administra los recursos públicos.
¿Cómo piensa usted disminuir los índices de corrupción en el país y qué objetivos considera que de forma realista se podrían alcanzar en los 4 años del próximo gobierno?
Tal como lo mencioné, en el caso de la criminalidad y delincuencia, el principal problema de la corrupción es la impunidad. Da la impresión que en Honduras nadie que roba va a ser castigado. En tal sentido, es muy importante que las instituciones contraloras y fiscalizadoras del Estado ejecuten acciones más efectivas, especialmente en torno a la persecución del delito de enriquecimiento ilícito de los funcionarios públicos.
Además, se debe profundizar la participación ciudadana en la acción contralora de la gestión pública. Las organizaciones de sociedad civil juegan un papel importante en la veeduría ciudadanía, auditoría social y vigilancia comunitaria, del uso de los recursos del Estado.
La ciudadanía en general, y de forma particular los empresarios, deben estar conscientes de que desde el sector privado se juega un papel esencial en la lucha contra la corrupción, ya que evitar el soborno y pago irregular de gratificación a burócratas evita que este cáncer que carcome la institucionalidad del Estado continúe devorando el erario nacional.
¿Qué piensa hacer usted para fortalecer las instituciones del estado democrático hondureño y qué objetivos considera realista alcanzar en 4 años?
Los Estados fallan especialmente cuando su gobierno falla, cuando su Congreso falla, cuando sus tribunales de justicia fallan. De los tres elementos del Estado (territorio, población y gobierno), no hay duda que quien no ha cumplido a cabalidad con su responsabilidad ha sido el andamiaje estatal expresado en instituciones y entidades ineficientes e irresponsables.
Debe ser una tarea esencial de todo gobernante la despolitización e instrumentalización del gobierno para propósitos distintos al beneficio colectivo. Estoy convencido de que la gestión gubernamental debe servir para satisfacer las demandas y prioridades de los más necesitados y para crear condiciones de estabilidad política, económica y social, para los que invierten y se dedican a actividades productivas.
Se debe poner especial empeño en vincular la agenda ciudadana con la agenda oficial. Esto permitirá recobrar la confianza y credibilidad en las instituciones del gobierno. De igual manera, el Congreso Nacional y el Poder Judicial deben estar conscientes de que su papel debe centrarse en representar los intereses ciudadanos en el debate parlamentario, en el caso del Congreso, y aplicar la ley sin preferencias para nadie en el caso del Poder Judicial.
La ciudadanía recobrará la confianza en sus instituciones en la medida que estas instituciones cumplan a cabalidad con el mandato que la Constitución delega en ellas.
¿Cómo puede salir adelante un país que no planifica y trabaja a mediano y largo plazo y qué piensa hacer usted si es electo para cambiar esta dinámica?
El gran problema de la planificación estatal en Honduras ha sido que los instrumentos estratégicos de la nación no han sido apropiados por parte de los funcionarios llamados a ejecutarlos y mucho menos por la población en general, que además de ser beneficiaria, también tiene roles importantes que cumplir en el proceso de implementación. De igual forma, todavía no existe un total alineamiento de las ejecutorias gubernamentales con los planes que se aprueban. Muchos instrumentos estratégicos no son compatibles y armonizados con el marco general de planificación en el país.
Es importante, en este sentido, hacer una revisión exhaustiva a la Visión de País y Plan de Nacional para tomar en consideración las demandas que surgen de los distintos sectores de la sociedad hondureña, que ha reclamado que este marco de planificación nacional fue elaborado sin la adecuada participación ciudadana.
De igual manera, es impostergable que todos los funcionarios públicos conozcan el contenido de estos dos documentos guías de la gestión del Estado, para que no exista dispersión en la ejecución de acciones y todos transiten por una misma ruta.
Finalmente, creo que es importante que los distintos planes estratégicos institucionales y presupuestos de las secretarías de Estado, instituciones descentralizadas y desconcentradas, y gobiernos locales, estén alineados a la planificación nacional, porque de no ser así, como en la actualidad, no hay efectividad en el gasto y la inversión pública.
¿Qué enfoque y prioridad dará usted a la diáspora hondureña en el extranjero?
Urge de atención especial a los migrantes, especialmente a los que viven en Estados Unidos y contribuyen significativamente a la economía nacional. Debe garantizarse una atención digna al migrante, en el marco de una política de Estado. Se deben apoyar iniciativas que permitan legalizar la permanencia irregular de nuestros compatriotas en el extranjero, crear condiciones para el uso productivo de las remesas familiares e implementar programas que atiendan a víctimas de la desintegración familiar provocada por la migración.
Deben implementarse acciones para reducir el costo de transacción de las remesas y facilitar el uso de las mismas para adquisición de bienes inmuebles e inversiones en el sector productivo. El Estado debe poner especial empeño en colaborar con el mejor aprovechamiento de las remesas, ya que sin duda alguna son factor determinante para la estabilidad macroeconómica del país.
Hemos preparado un plan de gobierno específicamente para los hondureños en el extranjero. Acompañamos el mismo (no ha sido posible publicarlo en este trabajo por su extensión).
¿Qué hacer para que la ruptura institucional y social que se produjo en 2009 quede atrás?
La crisis política de 2009 nos permitió darnos cuenta de la débil institucionalidad del Estado y de las ingentes e inmediatas reformas que el mismo necesita para solventar problemas entre los poderes constituidos y garantizar los pesos y contrapesos que se necesitan para evitar excesos de quienes gobiernan, legislan y juzgan.
Los limitados espacios de incidencia de la ciudadanía y las restricciones a las libertades individuales dejaron que los políticos en el poder hicieran de las suyas en perjuicio del pueblo hondureño.
La Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), en su informe final, hizo 84 recomendaciones para evitar que estos lamentables hechos se repitan. Estas recomendaciones deben ser tomadas en consideración por la institucionalidad estatal y la sociedad civil para impulsar profundas reformas en el ámbito constitucional, de derechos humanos y político electoral, y para fortalecer el estado de derecho y el sistema democrático.
La principal lección que nos dejó la crisis de 2009 es que siempre que dejemos la solución de los problemas del país exclusivamente en manos de los políticos, las cosas no saldrán como la mayoría de la población quiere.
Repito las palabras que muchas veces digo en mis discursos: la política no debería ser una lucha entre liberales y nacionalistas o una lucha entre golpistas y Resistencia. Es una lucha contra el alto costo de la vida, contra el crimen y la inseguridad y es una lucha que tenemos que ganar.
¿Qué papel debe jugar en honduras la comunidad internacional? Honduras debe acuerpar los procesos de integración entre las naciones y promover el libre comercio como mecanismo de mutua colaboración y logro del desarrollo humano global. Pertenecemos a muchos organismos multilaterales y debemos, desde esas tribunas internacionales, elevar nuestra voz de respaldo a las acciones que garanticen los derechos humanos, la autodeterminación de los pueblos y la preservación los recursos naturales.
Nuestra participación en la Organizaciones de Naciones Unidas (ONU), la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Sistema de Integración Centroamericana (Sica) debe servir para estrechar lazos de colaboración para enfrentar problemas globales como la crisis económica internacional, el cambio climático, la trata de personas y el narcotráfico.
Debemos sensibilizar a la cooperación internacional para que cumpla a cabalidad con las declaraciones de París, Accra y Busan, a fin de que el apoyo recibido esté alineado a los grandes objetivos nacionales. De igual forma, es importante que dinamicemos la cooperación sur-sur y fortalezcamos nuestras relaciones comerciales con economías emergentes como Brasil, Rusia, India y China, los denominados BRICs.
¿Cuánto tiempo más puede seguir el rumbo que ha llevado durante los últimos 32 años la democracia hondureña antes de que tengan que intervenir en el país los cascos azules de naciones unidas, como ha podido suceder en países como Haití, donde colapsó la institucionalidad y, por lo tanto, el resto de la sociedad?
Para no padecer la dramática situación de otros países del mundo que están sumidos en graves crisis políticas y socioeconómicas, debemos apostar a ejecutar acciones de corto plazo que atiendan a las familias en condición de pobreza extrema, riesgo y exclusión social, focalizando intervenciones en la niñez, juventud, mujeres, adultos mayores y comunidades indígenas.
Los programas integrales de protección social evitarán daños irreversibles a las nuevas generaciones y permitirán que los más vulnerables sean atendidos en sus necesidades básicas.
Para que de forma sostenible se solucionen los problemas del país, deben ejecutarse programas y proyectos que desarrollen capacidades de los hondureños en materia de salud y educación, aprovisionar de infraestructura, especialmente la social básica, como el agua y saneamiento, y de infraestructura vial y de telecomunicaciones, a las comunidades que históricamente han sido marginadas del desarrollo. Así mismo, se debe crear condiciones para la inversión. Fomentar las Mipymes es indispensable para enfrentar la crisis que nos ha venido agobiando en las últimas décadas.
Solamente un abordaje integral de los problemas en el país nos permitirá superar la desigualdad, inequidad y pobreza, que son factores determinante para la inestabilidad e inefectividad de los estados.
¿Qué valor da usted al espíritu de la selección olímpica de fútbol de Honduras en Londres 2012, cuál cree que debe ser la participación de estos muchachos en el reto de clasificar a Brasil 2014 y qué puede aprender el país de esta selección olímpica?
La destacada participación de la selección de futbol en los Juegos Olímpicos de Londres demuestra que los hondureños tenemos suficiente capacidad para triunfar en el concierto de las naciones. Si los hondureños tenemos la preparación adecuada, la disciplina pertinente y ponemos el mayor de nuestros esfuerzos, podremos lograr cualquier meta que nos propongamos.
El éxito en el deporte podrá replicarse en la ciencia, en la economía y el área social en la medida en que todos compartamos una misma visión de futuro y alineemos nuestras ejecutorias en el marco de una estrategia nacional de desarrollo que se focalice y priorice en los más necesitados, los excluidos y los que viven en condiciones de extrema pobreza.