La Secretaría de Educación advirtió a los propietarios de más de una docena de colegios y escuelas privadas “fantasmas” se exponen a una demanda tanto del Estado como de los padres de familia.
La directora departamental de Educación de Francisco Morazán, Glenda Rivera, informó que “se reserva la publicación de los nombres de las instituciones que están operando sin permiso y otra buena cantidad a las que se les venció la licencia experimental que se les otorgó hace muchos años”.
“Pedimos comprensión a los padres de familia y a la sociedad en general, pero no queremos ser irresponsables al mencionar los nombres de los colegios, lo que buscamos es hacer una llamada de advertencia para aquellos que aún pueden solventar su situación”, argumentó.
Sin embargo, fue tajante al decir que hay unos 15 institutos que no tienen ninguna posibilidad de que el próximo año sigan funcionando de manera normal y “pronto serán hechos públicos sus nombres”.
“Estos colegios tienen uno o dos años de estar funcionando, pero nunca obtuvieron ningún permiso para operar, son colegios fantasmas, ni siquiera tienen un permiso temporal y por tanto ellos deben cerrar el próximo año”.
Pero hay unos 35 a los que se les venció el permiso desde un tiempo y “a estas instituciones se les está otorgando un período de gracia, hasta el próximo viernes (16 de noviembre), para que se aboquen a la Dirección Departamental e inicien el trámite para obtener su permiso permanente; a quienes no hagan este trámite se les cerrará el colegio y se expondrán además a una demanda”.
Rivera explicó que “al estar operando sin permiso o con una licencia vencida, estas instituciones y sus propietarios están expuestos a una demanda legal por el delito de estafa... Nosotros vamos a actuar en contra de ellos y los padres de familia pueden hacer lo mismo”.
Estudiantes pasarán
La funcionaria aclaró que los estudiantes que cursan este año en uno de esos colegios “fantasmas” no serán perjudicados, ya que se les reconocerán sus notas por esta única vez.
“Ya tuvimos un caso de un instituto, el Hamilton School, que estuvo muchos años operando sin permiso, pero a sus estudiantes no se les perjudicó quitándoles los años que habían aprobado en ese centro, pues ellos son víctimas y a quienes sí castigamos fue al colegio, se les impuso una multa y fue cerrado”, amplió Rivera.
El representante de la Asociación de Colegios Privados de Honduras, Carlos Sabillón, explicó que la licencia de experimento dura dos años y que después de eso muchos institutos se quedan operando clandestinamente.
Sin embargo, muchos deciden cerrar.
Para el caso, durante los últimos cinco años unos 500 colegios han cesado operaciones, pero otros mil han comenzado a funcionar.