El Tribunal Supremo Electoral (TSE) pretende concluir este fin de semana el engorroso escrutinio especial de actas que presentan inconsistencias y la otra semana resolver el resto de impugnaciones que en un número de 51 llegaron a la Secretaría General.
De las 3,500 inconsistencias, la gran mayoría corresponden al recién creado partido Libertad y Refundación (Libre), cuyos delegados de mesa mandaron 700 maletas sin las correspondientes actas de cierre, es decir, el 10 por ciento de sus mesas electorales.
Los otros partidos, Nacional y Liberal, tampoco se eximen de responsabilidad en las inconsistencias que mantienen entretenido al ente colegiado desde el lunes, cuando comenzó a escrutar voto por voto cada maleta, ante la presencia de observadores y representantes de movimientos.
Las primeras 1,200 inconsistencias representan un promedio de cien mil votos, según lo reveló el auditor internacional Teodoro Dale, que también detectó casos de personas que votaron dos veces.
También se destaca el caso de una persona que ya falleció pero aparece “ejerciendo el sufragio” en un partido y corriente que el auditor no especificó.
El director electoral del TSE calificó como una irresponsabilidad de los delegados de mesas el haber generado este desorden en las primarias, poniendo en entredicho la imagen de Honduras nacional e internacionalmente.
Hubo representantes de corrientes que llegaron al extremo de retener el material electoral, una vez finalizado el proceso de escogencia de candidatos a cargos de elección popular.
Los datos que van resultando del escrutinio especial que lleva a cabo el TSE son inmediatamente trasladados al sistema que los interesados pueden ver en la Sala de Información instalada en el hotel Honduras Maya. Las inconsistencias están distribuidas en los tres niveles de elección.
El TSE prepara las correspondientes pruebas de voto doble y otro tipo de delitos electorales que serán enviadas a la Fiscalía y será su responsabilidad si hacen o no los requerimientos fiscales del caso.
Muchas inconsistencias tuvieron su origen en el mal llenado de actas, pésima tabulación, manipulación de datos, manchas evidentes y ausencias de firmas, entre otras cosas.
Los magistrados del TSE, Saúl Escobar, Enrique Ortez Sequeira y David Matamoros, así como el secretario general Alejandro Martínez y el director electoral Carlos H. Romero, se mantienen a tiempo completo en el Infop, donde se realiza el escrutinio de actas con problemas.