Los Ángeles, Estados Unidos.- Britney Spears fue vista el miércoles por la noche en el Blue Dog Tavern de Sherman Oaks, California, en una velada que testigos describen como caótica.
Según fuentes citadas por TMZ, la cantante elevó la voz, gritó y en un momento sostuvo un cuchillo mientras caminaba cerca de otras mesas, lo que generó alarma entre los comensales presentes.
La artista de 44 años se encontraba acompañada de un hombre y una mujer. Durante la cena, encendió un cigarrillo cerca de la entrada, lo que obligó al personal del establecimiento a intervenir a través de su acompañante masculino.
Al término de la noche, su equipo de seguridad se encargó de trasladarla a casa.La representante de Spears salió al paso de las informaciones y las calificó de exageradas.
"Britney estaba disfrutando de una cena tranquila con su asistente y su guardaespaldas. Simplemente contaba la anécdota de cómo su perro ladraba a los vecinos", señaló en un comunicado.
Sobre el cuchillo, aclaró que lo usaba para cortar su hamburguesa y que en ningún momento puso a nadie en peligro. La representante añadió que se trata de "un ataque constante" similar al que vivió la artista hace veinte años.
El episodio se produce semanas después de que Spears abandonara una clínica de rehabilitación a la que ingresó voluntariamente el 12 de abril, tras su arresto por conducir bajo los efectos del alcohol el 4 de marzo.
El pasado 4 de mayo se declaró culpable de un cargo reducido a "wet reckless", una figura habitual en casos de primera infracción con tasa de alcoholemia baja. La jueza le impuso un año de libertad condicional informal y la obligación de completar un programa de educación sobre el alcohol de tres meses.
Fuentes cercanas a la cantante indicaron a Page Six, antes del incidente, que Spears se encontraba "muy bien" y "emocionada por comenzar de nuevo", y que continuaba recibiendo asesoramiento psicológico de forma remota.