Los Ángeles, Estados Unidos.- La historia de dos gemelos negros que, después de enriquecerse junto a Al Capone, vuelven a las orillas del Misisipi para montar un “juke joint” —un club de blues— mientras se desata una persecución vampírica, ha provocado la sorpresa de la temporada de premios a nivel mundial.
Sinners ("Pecadores", Ryan Coogler, 2025) se convierte en la película con más nominaciones de la historia de los Oscar, que este año celebra su 98.ªedición, además de ganar el premio a mejor película en la 32º edición de los galardones del principal sindicato de actores de Hollywood (SAG-AFTRA, por sus siglas en inglés).
Son diversos los factores que explican este auténtico fenómeno, pero el momento actual parece conectar íntimamente con un filme de terror gótico que no deja de ser una metáfora sobre la persecución de una identidad colectiva.
Ryan Coogler, un boom en Hollywood. Sinners es la quinta película del realizador Ryan Coogler, quien además financia junto a su mujer, Zinzi Coogler, a través de su propia productora, Proximity Media. Este quinto proyecto llega después del “spin-off” de Rocky (Creed, 2015) y dos entregas de la superproducción `Black Panther´ (2018 y 2022).
Ryan Coogler (1986) ya había sorprendido a la industria con su debut en 2013 con ‘Fruitvale Station’, un drama basado en hechos reales que reconstruye las últimas horas de Óscar Grant, un chico afroamericano asesinado por un agente de policía en California.
El reconocimiento como mejor Ópera Prima en el Festival de Sundance y en el Festival de Cannes, además de su compromiso social con la comunidad negra, convirtió a Coogler en uno de los realizadores jóvenes más reconocidos de Hollywood y en uno de los jóvenes más influyentes según la revista Time. Su rotundo debut también supuso el comienzo de un trabajo continuado con el actor protagonista, Michael B. Jordan, siempre presente en sus siguientes títulos.
La excelencia en las producciones y la mirada hacia la comunidad afroamericana a la que pertenece ha construido un elevado y reconocible perfil profesional de Ryan Coogler, quien, en su corta trayectoria, ha alcanzado dos nominaciones al Óscar: a mejor película como productor por ‘Judas and the Black Messiah’ y a mejor canción original por ‘Lift Me Up’ para ‘Black Panther’.
Pero nada comparable a su récord actual. Con ‘Sinners’, la película opta a 16 nominaciones —nunca se había alcanzado este número— entre las que se encuentran mejor película, mejor director, mejor actor (Michael B. Jordan), mejor actriz de reparto (Wunmi Mosaku), mejor actor de reparto (Delroy Lindo), mejor guion original y mejor montaje.
La cuestión racial y la Academia de Hollywood
Las candidaturas de la 98.ª edición de los Óscar arrancaban con varias películas favoritas: One Battle After Another de Paul Thomas Anderson, ‘Frankenstein’ (Guillermo del Toro) o ‘Hamnet’ de la oscarizada Chloé Zhao parecían las aclamadas para repartirse el máximo de nominaciones.
La sorpresa llegó el pasado 22 de enero con el anuncio de las nominaciones, que otorgaban el hito a una película ambientada en los años 30, en el delta del Misisipi, con el blues como experiencia pecaminosa y un vampiro irlandés que pretende apropiarse de ese espíritu compartido por la comunidad negra —lo único que no le habían arrebatado hasta ese momento.
Antes que la Academia, el público ya había sentenciado: ‘Sinners’ ha sido uno de los éxitos de 2025, consiguiendo cuadriplicar su presupuesto de producción. Los espectadores se rindieron a la historia, al modo de contarla y a uno de los actores de mayor proyección, Michael B. Jordan, que interpreta, por partida doble, a los dos gemelos de la historia.
Además, este estreno coincidía con uno de los momentos más convulsos de la historia en cuanto a justicia social, racismo y brutalidad policial. Esta parece ser la ecuación que lleva al éxito de Coogler: conseguir que una película de acción interpele a la conciencia social del espectador y deje una huella emocional.
Es el cine que propone este director en la era post-George Floyd.Ahora, la Academia, en sus 98 años de historia, también parece rubricar un cambio de percepción en la diversidad. Ryan Coogler se convierte en el séptimo director negro en conseguir nominación en esta categoría y en el sexto en recibir la nominación a mejor guion original.
Su mujer, Zinzi Coogler, como productora junto a él, se convierte en la tercera mujer negra de la historia nominada a mejor película. Además, la diseñadora de producción Hannah Beachler ha sido la única mujer negra de la historia que ha conseguido estar nominada en esta categoría. También en ganarla, en 2019 consiguió la estatuilla por el diseño de producción de Black Panther.
Más allá de la cuestión racial, los Óscar de 2026 han sido, además, los que más mujeres han nominado, con 74 nominaciones en total. La entrada en 2025 de 534 nuevos miembros de la Academia, caracterizados por una mayor representación global, diversidad racial y un importante número de mujeres, ha logrado que las expectativas sobre el perfil de los profesionales que alcen la estatuilla sean mucho menos previsibles.
El resultado se sabrá el próximo 15 de marzo en la 98.ª edición de los Óscar, que extenderá su alfombra roja en el Dolby Theatre y tendrá a Conan O’Brien como presentador. La duda que invade a las redacciones de la prensa especializada apunta al estilo de los discursos de los galardonados: si serán reflejo de la tensión global o irán por derroteros menos comprometidos.