Destrucción total: así quedó el hospital Gandhi en Teherán tras ataque
El Hospital Gandhi, ubicado en la capital iraní, Teherán, sufrió daños significativos tras los bombardeos ejecutados en el marco de la ofensiva militar conjunta lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán
- Actualizado: 02 de marzo de 2026 a las 07:10
Ventanas rotas y equipo destruido, así quedó el Hospital Gandhi, ubicado en la capital iraní, Teherán. Aquí las imágenes de la destrucción tras la ofensiva militar conjunta lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán.
De acuerdo con el Ministerio de Salud iraní, las explosiones obligaron a activar protocolos de emergencia y evacuar a pacientes, personal médico y recién nacidos, mientras equipos sanitarios intentaban trasladar equipos vitales entre los escombros del centro asistencial.
Imágenes difundidas en redes sociales y medios internacionales muestran severos daños estructurales en la fachada del edificio de diez niveles, con ventanas destruidas, desprendimiento de concreto y vehículos cubiertos por restos del impacto en las calles cercanas. En algunos videos se observa al personal hospitalario evacuando incubadoras neonatales en medio del caos.
El hospital se encuentra frente a una torre de comunicaciones vinculada a la televisión estatal iraní, lo que ha generado versiones sobre que el ataque habría estado dirigido a infraestructura estratégica cercana, aunque autoridades iraníes sostienen que la instalación médica fue alcanzada directamente.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) expresó preocupación por el incidente y recordó que los centros sanitarios están protegidos por el derecho internacional humanitario, mientras continúa verificando reportes de daños en otros hospitales del país.
El ataque al Hospital Gandhi ocurre en medio de una rápida escalada militar entre Irán, Israel y Estados Unidos, considerada una de las crisis más graves en Oriente Medio en los últimos años. La ofensiva ha incluido bombardeos contra instalaciones militares, nucleares y centros gubernamentales iraníes, especialmente en Teherán y otras ciudades estratégicas.
Según organismos humanitarios iraníes, los ataques han dejado cientos de muertos y miles de heridos en distintas provincias, además de daños en zonas residenciales, escuelas y edificios civiles. Entre los objetivos afectados también figuran instalaciones médicas y humanitarias.
Como respuesta, Irán ha lanzado misiles y drones contra Israel y contra países del Golfo que albergan bases militares estadounidenses, ampliando el riesgo de que el conflicto se convierta en una guerra regional de mayor alcance.
La situación en Teherán continúa siendo crítica. Testimonios de ciudadanos señalan dificultades para abandonar la capital debido al cierre parcial del espacio aéreo, interrupciones en comunicaciones y el temor a nuevos bombardeos.
Analistas internacionales advierten que los ataques a infraestructura civil, incluidos hospitales, aumentan la presión diplomática global y podrían derivar en investigaciones por posibles violaciones al derecho internacional si se confirma que instalaciones médicas fueron blanco directo de los bombardeos.