Las diademas en forma de cascada son otra de las creativas propuestas que ofrecen los diseñadores de accesorios de mostacilla.
La propuesta nace en Guatemala, donde distintas comunidades indígenas se dedican a la producción de pulseras, collares, aretes y otras atractivas piezas con esta original materia prima.
Los collares de cascadas son ideales para jugar con la gama de colores y quedan perfectos culminándolos con una línea de cristales.
Esta original diadema fue bordada con el tejido culebra con una mostacilla bicolor en donde resalta la tonalidad roja, para hacer más atractiva la pieza.
Los anillos pueden ir en forma de turbantes o de caracol, además de mezclar piedras preciosas en su elaboración.
Los tejidos son tan impresionantes que simulan que fuesen fabricados con una máquina especial, pero en realidad son una obra manual.
Los colgantes para anteojos son diseñados con una gama de estilos florales, donde las tonalidades llamativas son los invitados especiales.
Las diversas figuras son las grandes protagonistas en los llaveros, que pueden ser inspirados en la flora y la fauna.
Los conjuntos completos son otra de las opciones que usted puede elegir, tanto en su color como en su tejido favorito.
Los cristales pueden ir incrustados con originales bordados que hacen de cada pieza algo versátil y muy llamativo.
Los estilos cascadas y los de lluvia son más propicios para los aretes, con los que se pueden combinar una diversidad de materiales.
La mostacilla más pequeña es perfecta para trabajar tejidos en forma de culebra y en especial en los colgantes.