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Estelle, la diosa del belly dance

La bailarina libanesa, campeona mundial de la danza del vientre en 2008, ofreció un show en Honduras. La artista habla de su pasión y sus proyectos con Vida

19.02.2012

Sus sensuales movimientos de cadera le han abierto las puertas del mundo.

La campeona mundial del belly dance (danza del vientre), Estelle al Zaghloul, de origen libanés, visitó Honduras para ofrecer un show sin precedentes en el hotel Real InterContinental.

La artista de 27 años, quien se coronó como la reina de este baile en una competencia mundial en 2008, se ha convertido en una cotizada bailarina que recibe decenas de ofertas de trabajo.

Al Zaghloul cuenta sus experiencias y habla de sus proyectos en una entrevista exclusiva con Vida.

Descubrió su pasión por la danza del vientre cuando tenía cinco años, cuando su madre le empezó a dar clases de baile como parte de la tradición de su país.

“En el Líbano es una obligación aprender a bailar, porque es una herencia que todas las mujeres tenemos que recibir de nuestras madres, pero con la diferencia que yo le tomé amor a este baile y se internó en mí desde muy pequeña”, dijo Zaghloul en perfecto español.

Lleva más de una década bailando de manera profesional y ha recorrido el mundo entero con sus sensuales movimientos.
Latina de corazón

Desde hace once años Costa Rica es su segunda patria y desde esta nación centroamericana ha conquistado a propios y a extranjeros con sus movimientos sincronizados que enamoran a quienes tienen el placer de verla bailar como una diosa.

Sus presentaciones han trascendido fronteras con apariciones públicas en Nicaragua, Guatemala, Costa Rica, Honduras, Canadá, Egipto y Argentina.

Si hay una cualidad que destaca en Estelle es su entrega, y eso se refleja en la forma cómo aprendió a hablar español.

“Para mí no fue difícil aprender este idioma porque he recibido mucho cariño y apoyo de la gente de esta región”.

“Al principio fue muy triste estar en un país nuevo, sin hablar el idioma, sin conocer la cultura, las tradiciones, la gente, pero cuando bailaba me sentía yo misma y desde ese momento le di un nuevo rumbo a mi vida”, cuenta.

Pero no solo habla español y árabe, sino también francés.

Su pasión por el baile ha ido más allá. Además de estudiar terapia física, es profesora de belly dance en el Centro Cultural Libanés Ámar, en San José.

Seguir bailando es todo lo que anhela en la vida porque “es una actividad que me conecta con mi cultura y con la verdadera mujer que llevo dentro, y eso me da una fuerza incalculable a la hora que me subo a un escenario”.

Asegura que cada vez que baila siente que está representando su tierra, su idioma, su cultura y su gente. “Amo mi país, pero encontré una mejor forma de vivir en Costa Rica porque hay más oportunidades para las mujeres, no están tan restringidas como en Medio Oriente”, apuntó.

En la búsqueda de una mejor vida, ella y su familia decidieron abandonar el Medio Oriente por los conflictos políticos y religiosos.

Y se ha acoplado tan bien a Costa Rica que el “rice and beans” se ha convertido en su comida favorita, a la que agrega algunas delicias culinarias con sabor caribeño y libanés.

Su ritmo favorito es el árabe, pero también le gustan algunos géneros musicales de la región como salsa, merengue y cumbia.

Estelle al Zaghloul está agradecida con los costarricenses porque ellos fueron el empuje para que se dedicara al belly dance. “Este es un país en el que se respetan los seres humanos, se respetan las mujeres, es cierto que hay machismo, pero no tanto como en otros lugares, y una tiene oportunidad de sobresalir como mujer y como persona”.

La bailarina se despidió con un mensaje: “Todas las mujeres deben luchar por sus sueños, no importa el lugar donde estén, lo que importa son las oportunidades que se te presenten en la vida, tienen que tomarlas y dar el máximo en lo que realmente les apasiona”, concluyó.

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