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España despide a su diva Sara Montiel

Dan el último adiós al mito erótico que en los años 50 conquistó Hollywood. Sus restos serán sepultados en Madrid.

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09.04.2013

El cine español perdió a su gran diva. La estrella que sedujo al Hollywood dorado, el mito erótico de los años 50, la actriz Sara Montiel, Saritísima, como la llamó Terenci Moix, la estrella superlativa del “star system” español, falleció a los 85 años en el madrileño barrio de Salamanca a causa de una crisis de salud.

La cantante y actriz nacida en 1928 en Campo de Criptana (Ciudad Real) allanó el camino a la meca del cine de decenas de actores españoles y forjó una carrera durante la época dorada del cine mexicano al lado de estrellas como Pedro Infante.

Sara Montiel fue lo más cerca que estuvo España de tener a Rita Hayworth, que tenía de Hayworth lo que Sara de Montiel. No lo fue porque no le dio la gana, pero antes de volverse se besó con Gary Cooper y le hizo huevos de ajo manchegos a Marlon Brando un día que el actor se presentó a las 5:00 Am en la casa que compartía con su primer marido de Tony Mann.

La niña que nació de pies en el seno de una familia humilde protagonizó películas como “Veracruz” o “El último cuplé” y sus canciones “Fumando espero” o “Bésame mucho” no sonarán igual sin su voz ronca y su inseparable habano, un vicio que aprendió del escritor Ernest Hemingway.

Muerte repentina

La actriz, que falleció cerca de las 10:00 AM en brazos de su hija Thais, será sepultada hoy en el cementerio de San Isidro, donde se realiza la capilla ardiente.

Apenas hace tres semanas la diva había celebrado sus 85 años en compañía de sus dos hijos Zeus y Thais, fruto de su matrimonio con su tercer marido Pepe Tous y amigos más íntimos. Y no parecía dar muestras de fatiga, porque jamás tuvo en mente bajarse de los escenarios.

Dormía desnuda entre sábanas de seda de color blanco y para ir al gimnasio se ponía un chándal y unas zapatillas de diamantes, revela Manuel Jabois en su blog en elMundo.es.

Su momento

Montiel, cuyo verdadero nombre era María Antonia Abad Fernández, debutó en el cine con un pequeño papel en “Te quiero para mí” de 1944 y rápidamente se convirtió en un ícono internacional en la deprimida y gris España de la posguerra civil.

Su rol en “Locura de amor”, en 1948, le permitió dar el salto oceánico a México durante los años dorados del cine en ese país, donde vivió y grabó una decena de películas, compartiendo protagonismo con otras figuras como Dolores del Río o Katy Jurado.

Su etapa mexicana le sirvió de trampolín para aterrizar en Hollywood, que abandonó al cabo de unos años, cansada de que solo le ofrecieran papeles de india. Pícara, seductora y fumadora empedernida, la imagen de Sara Montiel rodeada de una nube de humo sigue aún muy presente en el imaginario colectivo español.

En el extracto de una entrevista difundida por la radio pública española, la estrella se definía como una mujer “muy tranquila, muy modesta, muy normal.

O sea, Sara Montiel no es normal, es distinta, pero Antonia...”, decía. La actriz recordó sus experiencias en Hollywood en otra entrevista con la emisora Onda Cero en marzo de este año, especialmente su encuentro con Marlon Brando en 1951. “Fui idiota. No le puse ninguna atención. Él estaba con Frank Sinatra haciendo Guys and Dolls y estuve conversando con él toda una tarde”, explicó Montiel, que poco después conocería también al cantante. Un día, al levantarse, se encontró con Greta Garbo de frente en el jardín de su casa. “Me levanté y salí al jardín.

Estaban mi marido y una señora jugando al tenis. Terminaban de jugar y vinieron hacia mí. Mi marido me dice: ‘Antonia, mira, te voy a presentar a Greta Garbo’. Yo casi me desmayo. Vi a esa mujer, los ojos más extraños, más preciosos, vi unos ojos que nunca jamás se me olvidarán. Eran de color azul del desierto, como Gary Cooper”, explicó.

Preguntada sobre si se definiría como una diva, ella respondía: “Yo sé quién soy. Que ya es mucho. Y toda la vida he llevado las uñas largas y de muchos colores”.

Casada entre 1957 y 1963 con el director de cine estadounidense Anthony Mann, uno de sus cuatro maridos, Montiel, de voluptuosa y sensual figura, se convirtió en la primera actriz española en tener éxito en Hollywood.

En 1975 abandonó su carrera en el cine para dedicarse únicamente a la música, en la que interpretó temas que han pasado a la historia, como el tango “Fumando espero”, donde evocaba con gran elegancia a una de sus grandes aficiones, fumar puros habanos. En los últimos tiempos, dos fueron sus actuaciones más sonadas: en 2002, cuando grabó un chocante anuncio para los premios MTV Europe Music Awards de ese año, y en 2009, cuando aparecía junto a Fangoriacon en una versión de su nueva canción “Absolutamente”.

Con un inconfundible estilo, entre el canto y el susurro, Montiel interpretó boleros como “Contigo aprendí” y “Bésame mucho”. El año pasado protagonizó en Nueva York un homenaje en el Cervantes por los 55 años de “El último cuplé”, ese que le dio tanto éxito y la arrancó de Hollywood para devolverla a España.