Nueva York, Estados Unidos.-El fallecimiento del legendario salsero Willie Colón, ocurrido este sábado 21 de febrero, fue consecuencia de complicaciones respiratorias derivadas de su delicado estado de salud, según información confirmada por su familia y medios internacionales.
El emblemático trombonista y compositor murió a los 75 años luego de permanecer hospitalizado en Nueva York, donde recibía atención médica tras presentar serios problemas respiratorios en los últimos días.
El artista había sido ingresado previamente debido al deterioro de su salud, situación que llevó incluso a sus familiares a solicitar oraciones públicas por su recuperación antes de confirmarse su fallecimiento.
La familia del músico confirmó la noticia mediante un comunicado oficial en el que expresó: “Es con profunda tristeza que anunciamos el fallecimiento de nuestro amado esposo, padre y renombrado músico, Willie Colón. Partió en paz esta mañana, rodeado de su amada familia”.
En el mismo mensaje, sus allegados destacaron que, aunque lamentan su partida, celebran el legado musical que dejó al mundo, señalando que sus composiciones y recuerdos “vivirán por siempre” entre generaciones de seguidores de la salsa.
Asimismo, la familia agradeció las muestras de apoyo recibidas tras conocerse la noticia y pidió respeto y privacidad durante el proceso de duelo que atraviesan.
Reportes coinciden en que las complicaciones respiratorias fueron determinantes en el desenlace, luego de varios días bajo observación médica en un centro hospitalario neoyorquino.
La muerte del llamado “Malo del Bronx” generó una inmediata reacción en el mundo artístico latinoamericano, donde colegas y seguidores lamentaron la pérdida de una de las figuras más influyentes en la historia de la salsa moderna.
Con más de cinco décadas de trayectoria, Willie Colón se consolidó como trombonista, productor y compositor clave del movimiento salsero, impulsando carreras como las de Héctor Lavoe y Rubén Blades y dejando clásicos que marcaron la identidad musical latinoamericana.
Su fallecimiento este sábado 21 de febrero cierra una etapa fundamental para la música caribeña, mientras su legado continúa vivo en escenarios, grabaciones y generaciones que crecieron al ritmo de su inconfundible sonido.