Estados Unidos.- Comienza la cuenta atrás para que el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, se convierta en el epicentro no solo deportivo, sino musical, del mundo entero. Porque en la Super Bowl LX, que celebra su sexagésimo aniversario, ya no solo importan las yardas, sino los decibelios.
Así, la cita del 8 de febrero de 2026 está marcada en los calendarios mediáticos. Y no solo porque el campeón de la NFL se decidirá en el partido entre New England Patriots y Seattle Seahawks, sino por la actuación de Bad Bunny en el “Apple Music Halftime Show” -como se conoce al entretiempo- que marcará un tanto histórico para la música latina.
Un reto para el “conejo malo”.
El puertorriqueño llega al Levi's Stadium tras cerrar un año 2025 redondo. Según los datos oficiales de Spotify Wrapped, el artista recuperó el trono del más escuchado, cosechando 19.800 millones de reproducciones durante un año en el que su álbum ‘DeBÍ TiRAR MáS FOToS’ fue el líder indiscutible en escuchas.
Bad Bunny expresó en un comunicado su emoción, como músico latino, al ser elegido para el evento: “Lo que siento va más allá de mí mismo. Es por los que vinieron antes que yo y corrieron incontables yardas para que yo pudiera entrar y anotar un ‘touchdown’... Esto es para mi gente, mi cultura y nuestra historia”.
Pero el rey de Spotify tiene ante sí una alargada sombra a la que enfrentarse: la de Kendrick Lamar en la Super Bowl LIX de 2025 quien, acompañado por SZA, ostenta actualmente el récord como el espectáculo de medio tiempo más visto de la historia, con una audiencia televisiva de 133,5 millones de espectadores.
Aunque, para que tanto Lamar el año pasado como Bad Bunny en 2026 puedan romper récords en este estadio, otros tuvieron que plantar la semilla. Porque el concepto moderno de los “shows” de medio tiempo tiene un padre indiscutible: Michael Jackson.
Antes de 1993, el intermedio de la final solía estar acompañada de una caída de la audiencia, que cambiaba de canal en busca de programas de humor. Por eso, la NFL puso la música sobre la mesa y, aquel año, la audiencia en el Rose Bowl de Pasadena no solo mantuvo al público, sino que, por primera vez en la historia, su “rating” creció durante el descanso.
De las leyendas al hito histórico
Desde entonces, otros grandes artistas han pisado el mismo escenario, hasta una actualidad en la que el “Halftime Show” es un evento en sí mismo, igual o más esperado que el propio partido. Y entre los artistas que han formado parte de ello, hay auténticas leyendas.
En 2007, la actuación de Prince en el Dolphins Stadium de Miami se consagró como una de las mejores de todos los tiempos. El artista interpretó ‘Purple Rain’ con cuatro guitarras eléctricas en un escenario resbaladizo por la tormenta que bañaba la ciudad de Florida.
En 2013, el reencuentro de Destiny’s Child con Beyoncé colapsó las redes sociales con un pico de 268.000 tweets por minuto. El Mercedes-Benz Superdome de Nueva Orleans sufrió un apagón parcial después de la actuación.
En 2020, el año de la pandemia, Jennifer Lopez y Shakira transformaron el Hard Rock Stadium de Miami en una fiesta panamericana y en el “show” más visto en la historia de YouTube, acumulando más de 330 millones de visitas. Como curiosidad, Bad Bunny apareció como artista invitado.
En 2022, Dr. Dre, Snoop Dogg, Eminem, Mary J. Blige y Kendrick Lamar convirtieron el SoFi Stadium de Inglewood (California) en una oda al rap. El suyo fue el primer “show” de medio tiempo en ganar un premio Emmy.
Y ahora, el 8 de febrero de 2026, Green Day abrirán el Super Bowl. Pero, en el medio tiempo, Bad Bunny tendrá la oportunidad de confirmar ante el mundo que el idioma de la música actual es el español, que el Caribe ha conquistado el norte y que los ritmos latinos son los que rigen las melodías.