Los Angeles, Estados Unidos
Sobre el divorcio de Angelina Jolie y Brad Pitt han corrido ríos de tinta, pero de forma más tranquila y menos sensacionalista la actriz habló sobre este tema con la revista Vanity Fair.
La intérprete ocupa la portada de la publicación y compartió lo que ha sido de su vida tras la separación, cómo lo ha asimilado ella y sus hijos.
Luego del anuncio de la ruptura, Jolie y sus seis hijos estuvieron viviendo en varias residencias, hasta que se instalaron en una mansión en Los Ángeles, valorada en 25 millones de dólares.
Desde este nuevo espacio la familia construye su futuro sin Pitt. “Ha sido una época muy dura y necesitábamos nuevos aires, es un gran espacio para todos nosotros, estamos tratando de hacer lo mejor para sanar como familia”, dijo Jolie.
Y aunque la intérprete, ganadora del Oscar, no profundiza en detalles, sí menciona que las cosas después de la separación se tornaron “difíciles”.
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Jolie dejó claro que su estilo de vida no fue de ninguna forma el detonante de esta situación familiar. “No fue de ninguna manera negativo.
Ese no fue el problema. Es y seguirá siendo una de las más maravillosas oportunidades que podemos darle a nuestros hijos... Ellos son seis inteligentes, reflexivos y luchadores individuos. Estoy orgullosa de ellos... Son muy valientes... en ese momento necesitaron serlo”.
Jolie expresó que todos están lidiando con esta experiencia, que se están “curando” del divorcio, “se están curando de... la vida, de cosas que pasan en la vida”.
El impacto de la separación también tuvo sus estragos en la salud de la artista, quien desarrolló hipertensión y parálisis de Bell.
Por nueve meses “he probado ser realmente buena, ser solo ama de casa, recoger la popó del perro, lavar los trastes, leer cuentos para dormir. Creo que soy muy buena en esas tres cosas”, aunque reconoce que comienza a sentir el deseo de viajar y buscar nuevas aventuras.