Grandes ciudades, puntos críticos del dengue en Honduras: “Aedes aegypti es domiciliario”
La alta incidencia de dengue en el Distrito Central y San Pedro se refleja en las cifras del IHSS: 7 de cada 10 afectados viven en estas ciudades. Expertos dicen que el mosquito está donde hay más población, menos acceso al agua y acumulación de basura
- Actualizado: 11 de mayo de 2026 a las 23:30
Tegucigalpa, Honduras.- Gabriela tenía 6 años cuando le detectaron dengue grave. Presentó fiebre, dolor corporal, vómito y sangrado en las heces. Cuando la internaron en el área pediátrica del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) le dijeron que su estado era delicado, pero estable.
"Yo tenía confianza en que iba a mejorar", contó su papá, José Moncada, en diálogo con EL HERALDO Plus.
Su caso ocurrió hace 15 años en Francisco Morazán, uno de los departamentos epicentro de la enfermedad, sin importar si se trata de un año endémico (porque la enfermedad se mantiene de forma constante) o epidémico (cuando los casos aumentan por encima de lo esperado y afectan a una mayor parte de la población).
Según el IHSS, entre enero de 2019 y abril de 2026 hubo 59,508 casos de dengue no grave (clásico) y grave (hemorrágico). De esa cifra, el 87% (9 de cada 10 casos) fueron en Francisco Morazán y Cortés.
La Secretaría de Salud por su parte, contabilizó 275,430 personas con la enfermedad desde 2021 hasta mediados de marzo de 2026.
Gabriela no está en ese registro. Su papá recordó que sin que el médico le diera el diagnóstico "yo sabía que tenía dengue, aunque nunca creí que podía ser hemorrágico, pero igual, toca. Estaba pegando y a ella le pegó".
La joven, quien ahora tiene 21 años, estuvo interna en el IHSS de Tegucigalpa por 8 días, tiempo en el que su papá también empezó a sentir síntomas de la enfermedad.
"A mí estando trabajando me pegó dengue; a veces uno por no ir a consulta le pasa lo que le pasa, que hasta el conocimiento pierde. Uno de estar mucho con fiebre afecta la mente", dijo, sobre cómo la picada de un zancudo Aedes aegypti lo hizo olvidar hasta el rostro y nombre de sus amigos y conocidos.
Grandes ciudades afectadas
El epidemiólogo Manuel Sierra, quien en 2015 participó en la investigación “Estimación y mapeo de dengue y chicungunya en Honduras 2015 utilizando sistemas de información geográfica”, afirmó que la enfermedad siempre se concentra en las grandes ciudades, donde hay más gente, en muchos casos “viviendo en condiciones precarias, rodeadas de basura, sin acceso a agua para el consumo humano y que tienen que guardar agua en cualquier recipiente”.
Los datos del IHSS mencionan que por cada 10 casos detectados en Honduras en los últimos 8 años, 7 fueron en el Distrito Central y San Pedro Sula.
Ciudades como Villanueva y Choloma, en Cortés, también aparecen con una alta incidencia, al igual que El Progreso, en el departamento de Yoro; Danlí, El Paraíso y Catacamas, en Olancho.
Al analizar los reportes por departamentos, el 88% de los casos fueron en Francisco Morazán y Cortés. El Paraíso, Colón y Yoro también muestran números altos. Esta misma incidencia se repite con los datos facilitados por la Secretaría de Salud.
Para Sierra esto tiene una explicación sencilla: el mosquito “Aedes aegypti es un insecto domiciliario que disfruta vivir en espacios donde hay humanos”, por eso los dos departamentos con mayor población son perfectos para reproducirse y alimentarse.
Es un insecto “antropófago, o sea, le gusta y disfruta lo que es la sangre humana; usted puede poner ahí en su casa gallinas, perros, gatos, lo que se le ocurra, y no le gusta la sangre de los animales, la va a buscar a usted porque le gusta la sangre humana”, aseguró.
El animal puede reproducirse fácilmente en agua estancada, en una concha de coco y hasta en una tapa de botella que acumule agua limpia, pero vive cerca de la población porque no vuela más de cien metros.
Por eso las autoridades hicieron un llamado para eliminar los criaderos de zancudo en casa, porque en el hogar es donde se reproduce y ataca a los más vulnerables.
“El dengue es una enfermedad que se presenta cada año y cuya prevención depende en gran medida de la participación de la población. La eliminación de criaderos es la acción más efectiva para cortar la transmisión”, concientizó el pasado abril el doctor Homer Mejía, jefe de la Unidad de Vigilancia de la Secretaría de Salud.
Años endémicos y epidémicos
Los casos de dengue reportados en Honduras han mostrado una baja desde inicios de 2025. Epidemiólogos y médicos dicen que la enfermedad es endémica, es decir, que cada tres años las cifras se disparan al punto de convertirse en una epidemia.
Esta situación se refleja en los datos del IHSS, ya que hubo un pico debido a las personas afectadas en 2019 y, con mayor, incidencia en 2024, donde se registró otro aumento considerable.
Solo en el año antepasado hubo 22,215 hondureños atendidos en el IHSS, mientras que en los diferentes hospitales públicos administrados por la Secretaría de Salud fueron 177,209.
“Usted espera que los siguientes dos años, o sea, el 25 y el 26, sean más o menos suavetones. Pero no es porque las actividades de control han sido efectivas ni nada, sino porque el dengue agotó la población susceptible y entonces (el mosquito) espera unos tres años para volver otra vez a tener el suficiente número de gente susceptible y atacar. Ese es el dengue endémico”, explicó Sierra.
El epidemiólogo afirmó que el dengue puede afectar a cualquiera, pero que los grupos susceptibles son, principalmente, los niños, adolescentes y adultos mayores.
Eso se refleja en las cifras del IHSS, pues de los 50 fallecidos por dengue grave en los últimos 8 años, el 74% tenía entre 1 y 16 años. El resto eran jóvenes, adultos y adultos mayores.
Marco Tulio Luque, pediatra infectólogo en el IHSS, comentó que la incidencia de muertes en menores ocurren porque se automedican, reciben atención tardía o van a clínicas privadas donde les dan un diagnóstico erróneo por no hacer los exámenes correspondientes.
“Entonces, las personas se confían y se pueden quedar en la casa y fallecer. Bueno, los que fallecen igual son los que tienen dengue grave, que tienen choque, o sea que se deshidratan y ocupan que se les pongan líquidos en la vena”, afirmó.
Detalló que la mayoría de fallecidos proceden de áreas urbanas, como el Distrito Central y San Pedro Sula, justo donde hay más reportes de contagio.
Al igual que Sierra, aseguró que en las áreas periféricas existen más contagios y fallecidos porque “la gente tiene que estar almacenando agua en tambos, en botes, en latas, también porque no hay buena eliminación de basura. Entonces, el dengue en cualquier chapa, cualquier lata, cualquier pila sin lavar o destapada empiezan a crecer más zancudos”.
Según él, colonias como Los Pinos, Villa Nueva y la San Miguel son focos críticos, ya que son densamente pobladas y tienen problemas de agua y de acumulación de basura.
En San Pedro Sula, por su parte, está la Miguel Paz Barahona, Fesitrahn, Calpules, Rivera Hernández, El Carmen, Las Palmas, Chamelecón, Cofradía y Naco.
Luque instó a los pobladores a eliminar los criaderos de zancudos, especialmente en estos puntos geográficos, porque así se elimina la posibilidad de dengue.
También pidió a los padres estar pendiente de la salud de sus hijos pequeños porque “si sus niños tienen ya dos días de fiebre y no saben qué tienen, pues no automedicarlos y llevarlos al centro de salud más cercano o al hospital más cercano para que los evalúen”, pues el dengue puede ser mortal.