TEGUCIGALPA
Desde hace 15 años el INCAE Business School promueve la banca verde o Ecobanking. Es una división del CLACDS (Centro Latinoamericano para la Competitividad y el Desarrollo Sostenible) de INCAE con el objetivo de mejorar la competitividad financiera con la implementación de lineamientos ambientales y sociales. El proyecto es dirigido por la hondureña Gracia Barahona Suazo.
En Honduras, ella negoció el primer canje de deuda por educación y energía renovable del país. También ha asesorado a la banca multilateral en el establecimiento de líneas para créditos verdes. “Mi expertise principal es la atracción de fondos externos para implementar este tipo de proyectos, labor que continúo desde mi actual posición como directora del proyecto Ecobanking del INCAE”.
La profesional destaca el crecimiento del Ecobanking a nivel global. “Los bancos que adoptaron lineamientos específicos para financiar proyectos ambiental y socialmente sostenibles forman ahora un selecto grupo que hoy por hoy mantienen el liderazgo mundial en cuanto a impulsar el desarrollo sostenible se refiere.
Los países con mayor avance en el tema están: los miembros de la Unión Europea, Kenia, India, Indonesia y Reino Unido. En Latinoamérica Colombia y Brasil muestran verdaderos avances.
“La región centroamericana cuenta con varios bancos que han adoptado sistemas de análisis de riesgos ambientales y sociales, disminuyendo de esta manera su exposición a dichos riesgos, a la vez que fortalecen sus portafolios y retornos financieros. Un número significativo de bancos -los principales en Honduras- están adoptando iniciativas con el objetivo de dirigir sus recursos hacia préstamos verdes, amigables al medio ambiente e inclusivos socialmente, mientras que abordan riesgos ambientales y sociales de sus operaciones de financiamiento”.
Vivienda verde
Entre el 20 y 25% de las carteras de los bancos en Latinoamérica se encuentra en el sector de la construcción. Ecobanking, a través del curso de Financiación de Vivienda Verde presenta donde informa sobre el enorme potencial que tiene el sector de la construcción sostenible para reducir los gases de efecto invernadero, en el marco del Acuerdo de París y los compromisos suscritos por varios países, incluido Honduras, sobre las NDC (Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional, por sus siglas en inglés).
Los estudios, agrega, demuestran que las construcciones que incluyen eco tecnologías no son más caras y tienen menores costos de operación, gracias a los ahorros en electricidad, gas, agua, manejo de residuos durante la construcción, entre otros. Beneficios adicionales incluyen la facilidad de vender los inmuebles a mayor precio, y que son más resistentes a la obsolescencia, y ofrecen mejor imagen y ambiente interior.
“Los productos financieros verdes se diseñan para todos los sectores (agricultura, transporte, turismo, etc.) Una vez que los bancos incluyen el análisis de riesgos ambientales y sociales como parte integral del proceso de análisis de crédito y logran gestionar y mitigar dichos riesgos comienzan a surgir las oportunidades y acceso a nuevos mercados”, apunta la economista. El potencial de reducción de emisiones de CO2 provenientes del sector es un gran incentivo para que el país comience a diseñar políticas para promover la construcción verde.
Gracia Barahona Suazo
Directora del Proyecto Ecobanking del CLACDS del Incae Business School. Economista hondureña con máster en énfasis en desarrollo sostenible en INCAE. Trabajó en Serna y para el Smithsonian Research Institute (STRI), en la reserva biológica de Cayos Cochinos.
Desde hace 15 años el INCAE Business School promueve la banca verde o Ecobanking. Es una división del CLACDS (Centro Latinoamericano para la Competitividad y el Desarrollo Sostenible) de INCAE con el objetivo de mejorar la competitividad financiera con la implementación de lineamientos ambientales y sociales. El proyecto es dirigido por la hondureña Gracia Barahona Suazo.
En Honduras, ella negoció el primer canje de deuda por educación y energía renovable del país. También ha asesorado a la banca multilateral en el establecimiento de líneas para créditos verdes. “Mi expertise principal es la atracción de fondos externos para implementar este tipo de proyectos, labor que continúo desde mi actual posición como directora del proyecto Ecobanking del INCAE”.
La profesional destaca el crecimiento del Ecobanking a nivel global. “Los bancos que adoptaron lineamientos específicos para financiar proyectos ambiental y socialmente sostenibles forman ahora un selecto grupo que hoy por hoy mantienen el liderazgo mundial en cuanto a impulsar el desarrollo sostenible se refiere.
Los países con mayor avance en el tema están: los miembros de la Unión Europea, Kenia, India, Indonesia y Reino Unido. En Latinoamérica Colombia y Brasil muestran verdaderos avances.
“La región centroamericana cuenta con varios bancos que han adoptado sistemas de análisis de riesgos ambientales y sociales, disminuyendo de esta manera su exposición a dichos riesgos, a la vez que fortalecen sus portafolios y retornos financieros. Un número significativo de bancos -los principales en Honduras- están adoptando iniciativas con el objetivo de dirigir sus recursos hacia préstamos verdes, amigables al medio ambiente e inclusivos socialmente, mientras que abordan riesgos ambientales y sociales de sus operaciones de financiamiento”.
Vivienda verde
Entre el 20 y 25% de las carteras de los bancos en Latinoamérica se encuentra en el sector de la construcción. Ecobanking, a través del curso de Financiación de Vivienda Verde presenta donde informa sobre el enorme potencial que tiene el sector de la construcción sostenible para reducir los gases de efecto invernadero, en el marco del Acuerdo de París y los compromisos suscritos por varios países, incluido Honduras, sobre las NDC (Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional, por sus siglas en inglés).
Los estudios, agrega, demuestran que las construcciones que incluyen eco tecnologías no son más caras y tienen menores costos de operación, gracias a los ahorros en electricidad, gas, agua, manejo de residuos durante la construcción, entre otros. Beneficios adicionales incluyen la facilidad de vender los inmuebles a mayor precio, y que son más resistentes a la obsolescencia, y ofrecen mejor imagen y ambiente interior.
“Los productos financieros verdes se diseñan para todos los sectores (agricultura, transporte, turismo, etc.) Una vez que los bancos incluyen el análisis de riesgos ambientales y sociales como parte integral del proceso de análisis de crédito y logran gestionar y mitigar dichos riesgos comienzan a surgir las oportunidades y acceso a nuevos mercados”, apunta la economista. El potencial de reducción de emisiones de CO2 provenientes del sector es un gran incentivo para que el país comience a diseñar políticas para promover la construcción verde.
Gracia Barahona Suazo
Directora del Proyecto Ecobanking del CLACDS del Incae Business School. Economista hondureña con máster en énfasis en desarrollo sostenible en INCAE. Trabajó en Serna y para el Smithsonian Research Institute (STRI), en la reserva biológica de Cayos Cochinos.